Hay gente que sirve para trabajar para otros y gente que no. Yo soy de la segunda clase, no se trabajar para otra persona, así que un buen día, harta de jefes tiranos y desmotivadores, decidí convertirme en mi propia jefa. Buena y mala idea a la par, buenísima por la libertad de horarios y movimiento que eso implica, malísima porque soy  hiper perfeccionista y adicta al trabajo , y muchas veces me pongo de los nervios yo sola conmigo misma, un desastre vaya!!
Sin duda, lo mejor de todo es que puedes poner todo tu amor, ilusión y esfuerzo en tu propio proyecto, en ese sueño que siempre te rondó la cabeza y que hoy empieza a convertirse en realidad.

Mi sueño era diseñar mi propia colección de joyería, y aunque no tenía ningún tipo de formación al respecto (mis devenires son humanísticos, no artísticos)  no cesé en mi empeño de aprender a diseñar joyas y joyitas, y ahora, desde hace un tiempito, tengo una mini empresa de diseño de joyería contemporánea, Elia Fibla.
Nunca imaginé que poner en marcha una empresa implicara tantísimo trabajo, pero con constancia y tenacidad cualquier obstáculo puede superarse. Que ni idea de crear páginas web…pues a leer manuales!! Pez total en términos económicos?…pues directa a un asesor  en creación de empresas. Que no dominamos photoshop…pues curso express que te crió, y así sucesivamente hasta el infinito y más allá.

El propósito de este blog es facilitaros un pelín todas estas labores tan engorrosas y mostraros el recorrido ( no EL sino MI recorrido) que he hecho desde que se me ocurrió la idea hasta que llegué a materializarla, todo un mundo por cierto!.
Aunque suene obvio la cosa es empezar por el principio y aunque no importe mucho el orden en el que se hagan las cosas -no dice el dicho que el orden de los factores no altera el producto?…pues eso- si es importante que al final nuestra empresa, por muy mini que sea, tenga personalidad propia, un estilo definido y un buen hacer detrás.
Diseño gráfico, diseño web, imagen corporativa, packaging, plan de empresa… son todo conceptos relacionados con el despegue de nuestra micro o súper empresa y muchas veces todo nos parece muy complicado, creemos que necesitamos una gran inversión, pensamos que no seremos capaces, que la burocracia podrá con nosotros, pero desde ya os digo que hay cosas peores, y si, es cierto que a la gente creativa y de letras (como es mi caso) los números nos cuestan lágrimas y sudores, pero os prometo -por experiencia propia- que el esfuerzo vale la pena.
Lo único realmente imprescindible no son ni miles de euros, ni ser un genio, ni nada por el estilo, basta con creer en nosotros mismos y en no tener miedo al fracaso, porque nadie nace sabiendo y porque para eso está la vida, para aprender y crecer!!
Y nada más, bueno si, os dejo una foto de mi abuela, icono inspirador para mi por su capacidad de sacrificio, de trabajo y porque a sus 84 años sigue despertándose todos los días con una sonrisa orejera y con la voluntad de seguir exprimiendo la vida tooodos los días del año.

Yaya Gloria

Porque los inicios siempre son durillos…pero no imposibles!!