Creo que el mejor símil que se me ocurre para explicar el proceso de creación de una mini empresa es compararlo con el crecimiento de una planta.
Lo primero que necesitamos es, obviamente, una semilla o lo que en nuestro caso vendría a ser una idea.
Una idea que si es buena (si es mala nuestro sentido común suele hacérnoslo ver) poco a poco iremos dándole vueltas, definiéndola y perfeccionándola, hasta que parezca algo con pies y ojos.

No importa cual sea el sector en el que nos movamos porque las premisas son básicas y comunes a la mayoría de negocios.
Una vez tenemos nuestra semillita, necesitamos comprar algunas cosas elementales para poderla plantar; una maceta, tierra, algún abono y agua.Es decir, al principio deberemos hacer pequeñas inversiones para materializar nuestro proyecto.
Como os decía, hay cosas que son imprescindibles para poder poner en marcha una mini empresa y que muchas veces son la clave para nuestra idea arraigue. Una de ellas, y quizás una de las más importantes junto a los productos que queremos comercializar, es la imagen que vamos a ofrecer.
Todos somos conscientes de que en nuestra sociedad, el sentido más utilizado es el de la vista. Todo nos entra por los ojos, desde un vestido a un croissant,  y en lo primero que nos fijamos es en la presentación del producto, y es que  por suerte o por desgracia, la mayoría de las veces, el packaging y la imagen corporativa asociada son tan o más importantes que nuestros productos.
Una presentación cuidada, trabajada y bien lograda es un punto muy grande a nuestro favor!!
Digamos pues que ya tenemos nuestra idea, que tenemos más o menos definido el estilo que queremos darle y que ya tenemos presupuesto de lo que nos costaría que una empresa de diseño gráfico se encargue de darle forma a nuestra marca.
Ahora y antes de meternos de lleno en gastos, lo más prudente para saber si nuestra empresa será viable o no es hacer nuestro propio plan de empresa.
Me reconozco una ignorante de la terminología económica  y de todo lo que tenga que ver con hacer números, soy de letras puras lo cual significa que soy negada para los números (que se lo digan a mi pobre profesor de mates de la escuela…aix!), pero como no me quedaba otra…pues algo he tenido que aprender!!
En mi caso y para no frustrarme antes de tiempo, me dirigí directamente al vivero de empresas de mi pueblecillo, (que para lo pequeño que es, hay que ver la de servicios que ofrece) y concerté una cita con el asesor para la creación de empresas. Joan, así se llama el solete de mi asesor, me explicó muchas cosas muy interesantes y que yo desconocía por completo sobre impuestos, ivas, costes y precios de venta al público.
Lo más destacable de todo esto fue sin duda, una tabla de excel que cambiaría mi vida para siempre jamás. En dicha tabla uno podía calcular los costes reales de elaboración de los productos, para así, poder a su vez, calcular los precios de venta y poder ofrecer unos precios justos, competitivos y que nos dieran márgenes de beneficio suficientes como para hacer rentable nuestra empresa.
Lo más recomendable sería que todos aquellos que queráis poner un proyecto en marcha os acercarais a vuestros ayuntamientos a averiguar que servicios os pueden ofrecer, y es que por si no lo sabíais, la mayoría de estos servicios son gratuitos, si si, aún y teniendo en cuenta los tiempos que corren… (la mayoría) son gratis!!

Si os parece un aburrimiento, si no tenéis tiempo, si en donde vivís no existe nada de esto…no os preocupéis, en esta entrada os enseñamos a calcular el precio de vuestros productos.


Bien, ahora que ya sabemos cuanto nos cuesta elaborar nuestras joyas/prendas/accesorios/galletas/lo que sea y sabemos también a cuanto las vamos a vender, lo siguiente que debemos pensar es:
-Y donde vendo yo todo esto??
Bueno, llegados a este punto tenemos varias opciones, pero quizás las tres o cuatro más comunes sean:

– montar nuestra propia tienda física
– montar nuestra propia tienda online
– vender en plataformas online tipo etsy, artesanio y demás
-vender en tiendas físicas

Si acabamos de empezar y no disponemos de un gran capital, lo más aconsejable no es ir al banco a pedir un mini crédito (tampoco creo que nos lo dieran…), ni pedirle dinero a papi y mami ni gastarnos todos nuestros ahorros para abrir nuestra propia tienda.. si seguimos los dictámenes del sentido común, lo más recomendable es empezar de a poquito intentando vender en tiendas físicas y sobretodo crear nuestra propia plataforma de venta online.
Esto último es muy sencillo y económico, se trata de contratar una tienda online a través de algún proveedor de estos servicios. A mi personalmente uno de los que más me gustan es BigCartel, por poco menos de 10€ al mes podemos crear nuestra propia tienda, chula chulísima, en la web.

Y por último pero no por ello menos importante (sino más bien todo lo contrario)… es creer en nuestra idea, en nosotros mismos, en no tirar la toalla ante toda esa montaña de cosas por hacer y en ponerle todo nuestro amor, nuestro esfuerzo y todas las energías del mundo en hacer crecer la semillita.
Si la semilla es buena, con un poco de abono, agua, amor y paciencia..nuestra plantita crecerá!!!

Y es que al final y parafraseándome a mi misma … Quien tiene una idea, tiene un tesoro!!