Este artículo está especialmente dirigido a ti, mujercilla valiente, porque emprender de boquilla es muy sencillo, pero dar el primer paso y hacerlo en serio… paraliza un poco, lo sé.

Lo ideal para disfrutar de este artículo es que lo leas tranquila, sin prisas, en un momento de paz, quizás a primera o a última hora del día, con un tazón de leche caliente o con un té relajante, como quieras, pero que estés cómoda y sin distracciones a tu alrededor.
Y también este tema en particular, como leerás a lo largo del texto, es un problema muy común entre las mujeres. Por eso creo que para empezar con esta nueva andadura, el tema de la Asertividad es algo interesante, necesario y que tendrá muy buena acogida en esta Mini Gran Comunidad.

Pues ahora si, dicho todo esto, ponte cómoda y relájate… empezamos.

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Este artículo está basado en un librito muy instructivo y práctico de Olga Castanyer que habla sobre la asertividad. (clica aquí para descargarlo)
Te cuento que este libro, a mi me lo recomendó mi psicóloga un par de años atrás. En ese momento yo quería cambiar varios aspectos de mi personalidad, facetas que me complicaban el día a día, que me hacían sentir indefensa y vulnerable y me hacían enfurecer contra mi misma.
Era incapaz de expresar correctamente mis sentimientos. No sabía comunicar de una manera ‘normal’ mis opiniones, ideas y reflexiones delante de ciertas personas o en determinadas circunstancias o situaciones.
Lloraba.
Bárbara, mi psicóloga, me explicó que yo era una persona de carácter pasivo, pero que eso era modificable, y que con un poco de práctica y esfuerzo pasaría a tener un carácter asertivo.
Si escribo sobre esto, es porque creo que lo he conseguido, y si bien el proceso ha sido largo y sacrificado, actualmente me siento mucho mejor conmigo misma y por ende, un tanto más feliz.
Ya no lloro, y puedo comunicar mis ideas de una manera libre y honesta.
De eso trata la asertividad.
De que cualquier persona, en este caso tú, tengas la capacidad para expresar tus sentimientos, opiniones e ideas, evitando confrontaciones. Se trata de tener la suficiente valentía como para defender tus propias ideas u opiniones de una manera racional, sin caer en la trampa de la reacción emocional, hasta llegar al punto de poder convencer a otras personas o ser convencida de que otras opciones pueden llegar a ser mejores.

Se trata pues, de encontrar ese punto medio en el que ni arrastres ni seas arrastrada y en el que mediante una comunicación abierta, sincera, correcta y educada seas capaz de conseguir alcanzar tus objetivos.
Antes de empezar a ejercitar la asertividad, hablemos de los tipos de comportamientos existentes en las personas.

Por un lado tenemos a las personas pasivas, por otro a las agresivas, y en el punto medio… Las asertivas.

Si te da miedete hacer una crítica, aunque creas que sería constructiva, si te sientes incómoda al expresar tus opiniones en público o te dan miedo las consecuencias de lo que puedas decir… Si te da apuro reclamar aún teniendo la razón, o quejarte de algo que te pone mal, porque crees que tus derechos no son tan importantes como los de los demás. (A veces no es que lo creas, pero te infravaloras tanto, que no se los das.) Si dices SI cuando en verdad quieres decir NO, o si das tu brazo a torcer aún sabiendo que la cosa no debería ser así… O incluso si te abruman los halagos… Eres una persona pasiva.
Por el contrario, los comportamientos agresivos son aquellos en los que defiendes tanto tus derechos, opiniones, ideas y juicio de valores, que acabas avasallando los de los demás. Te pones a la defensiva, quieres ganar a toda costa, incluso llegas a manipular las ideas o las palabras de la otra persona, para ganar.
También es agresivo decir lo que se piensa, lo que se siente, lo que se quiere u opina sin tener en cuenta los derechos de los demás. Es decir, te importa un pimiento lo que los demás piensen o digan.

¿Cuáles son las consecuencias de uno y otro comportamiento?

Pues normalmente, las personas pasivas terminan frustradas y en ocasiones semi depresivas ya que al no conseguir ser respetadas y sobre todo, no haber podido expresarse correctamente, la autoestima cae en picado. También acaban sintiéndose víctimas de las circunstancias y de su propia pasividad, y por lo general suelen postergar eternamente conflictos que en el momento eran posibles de arreglar y que debido a su falta de asertividad, nunca terminan de solucionarse.
Las personas agresivas tampoco suelen sentirse mucho mejor, ya que muchas terminan solas, con la impotencia de no haber podido imponer su punto de vista, con una pésima fama de intratables y con un gran sentimiento de culpa y vacío.

Déjame que te diga algo más, las mujeres, dentro de este triángulo con tres vértices, solemos situarnos en el de la pasividad, mientras que los hombres suelen estar concentrados en el de la agresividad.
No es un tema exclusivo de nuestro género, pero por la sociedad en la que vivimos, el tipo de pautas y roles que hay establecidos… Es más común que las mujeres pequemos más de pasivas que de agresivas.
Además hay unas ideas maléficas, establecidas en la mente de casi toda mujer y forjadas por el miedo o los estereotipos, que nos hacen creer cosas tales como que:
-si no nos adaptamos a los demás, probablemente acabemos perdiendo ese contacto o amistad.
-los problemas personales no le interesan a nadie y no hay que hacerle perder el tiempo a la gente con nuestras cosas.
-no hay que interrumpir a alguien que está hablando.
-si alguien tiene un problema, si o si hay que ayudarle.
Y así una infinidad más…
Pues no, no, no y totalmente falso todo!
Tú tienes derechos, derecho a decidir si ayudas a alguien o no, a interrumpir para pedir una explicación, a decir no a lo que no te interese, a pedir apoyo emocional y a todo aquello que de una manera amable, franca y respetuosa muestre tus deseos.
Nadie puede ofendernos ni nosotras a los demás.

Entonces, ¿En qué consiste ser asertiva?

Pues se trata específicamente en tener un comportamiento maduro en el que no trates de someter ni de ser sometida a la voluntad de terceros, y que con mucho tino y mano izquierda, puedas manifestar tus convicciones y respetar, tanto tus derechos, como los de los demás.
Ser asertiva es simplemente decir lo que piensas, quieres y opinas sin pasar por encima de nadie, de manera libre y natural, sin amenazar ni sentirte amenazada, sin dejarte pisotear y llegando al lugar en el que quieres estar.
Significa poder expresar lo que sentimos y queremos ofreciendo a su vez exactamente lo mismo, dando a entender que con nosotras pueden expresarse de la misma manera en la que nosotras lo hemos hecho.

¿Qué ganamos siendo asertivas?

Pues para empezar, ganamos seguridad en nosotras mismas, es decir, autoestima. Y sólo por eso, ya merece la pena intentarlo.
También nos permite tener unas buenas relaciones ínter personales, no sólo lo con la familia y los amigos, sino con casi cualquier persona que conozcamos ( claro que hay excepciones, porque si la persona es muuuuy petarda, pues cuesta un poco más claro!) con quienes podremos llegar a acuerdos justos y que nos convengan, sin dar de más o de menos.
Nos permitirá hacernos responsables de nuestras propias acciones y negociar con éxito, lo que sea que se nos presente. Desde un posible mini business hasta el postre que quieren tus hijos.
También ganamos tiempo, que aunque no te lo parezca, es cierto. Cada vez que aprendes a decir que No, te ahorras un montón de tiempo en algo que no querías hacer, que postergas porque no encuentras el momento para hacerlo, y también en tener que justificar tu tardanza, tu mal humor o lo que sea que te hace sentir mal.
Y sobre todo, mejorará tu  salud mental. Y esto, relacionado con lo primero, es vital.
Siendo asertivas podremos comunicarnos de una manera tranquila y eficaz, da la pauta de como somos, como tratamos y como queremos que se nos trate. Sin más! :)

¿Cómo conseguimos ser asertivas?

Esto desde ya te digo que no se consigue de la noche a la mañana, ni por ciencia infusa ni por arte de magia.
Lo primero, es identificar cual es tu comportamiento, saber si quieres ser así hasta el día que te mueras, y de no querer serlo, cambiarlo.
Este es el primer paso: ser consciente de que quieres cambiar.
El segundo escalón es el de ponerlo en práctica. Porque saber la teoría si no se practica… No sirve de nada.
Empecemos con algo muy básico pero muy efectivo.
Se trata de corregir tu actitud corporal, porque por si no lo sabes… nuestro cuerpo dice mas de nosotras que nuestras palabras.
Así que para ello te planteo un primer ejercicio: Corregir tu lenguaje corporal.
Ponte delante de un espejo e imagínate en la peor de las situaciones.
(Discutiendo con tu novio, negociando con un proveedor o con un cliente, diciéndole NO a esa persona que tanto se aprovecha de ti, pidiéndole el día de fiesta que te pertenece a tu jefe… Lo que más nerviosa te ponga vaya!)
Muy bien, ahora..
entrenemos tu mirada. Mira a los ojos de tu imaginario pero horrible interlocutor y… No apartes la mirada!! No bajes la mirada, fija tus ojos en los suyos.
(No hace falta mirada ni de desafío ni de amenaza, es un Aquí estoy yo y no me vas a convencer así sin más)

– no importa cuán alta seas, mantén tu cuerpo erguido. Y es que por si no te has dado cuenta, cuando nos sentimos incómodas, nos arrugamos… Yo que mido casi metro ochenta, me convertía en una enanita y eso no puede ser. Espalda firme, sin cruzar brazos ni piernas. Erguida pero natural. No somos una estaca. (*)

modula tu voz. Ni titubeante ni exigente, sino clara, audible y firme. Si se te quiebra la voz, para y respira. Piensa que la otra persona no es más importante que tu, tú lo eres. Si ves que titubeas o vacilas, para, respira, toma aire y concentrarte en el que quieres decir y conseguir, no en lo que te están diciendo.
Si por el contrario ves que estás gritando o tu tono es demasiado elevado, para, relájate y empieza de nuevo.

-el lenguaje no verbal que acompaña a tus palabras es igual de importante. Empieza practicando la cara de póker, que viene a ser ni de rabia ni de a punto de romper a llorar.
Practica gestos suaves pero firmes, gestos que apoyen a tus palabras.
Por ejemplo un NO quiero esto... Puedes gesticularlo moviendo tu mano de lado a lado. Una única vez, mientras estas explicando el porqué.
Un PARA un momento o DÉJAME hablar, puedes representarlo como la señal de stop de un guardia urbano, gesto que puedes usar para evitar interrupciones mientras estés hablando.
Esto son sólo unos pocos ejemplos de lenguaje corporal, que he extraído del libro de Teresa Baró, La gran guía del lenguaje no verbal, de la editorial Paidós. Podéis encontrarlo en cualquier librería o comprarlo online desde su página web o lo que prefiráis.
Teresa además participa en el programa de La 2 ‘Para Todos’ donde habla semanalmente de la Comunicación no Verbal.
(*) Os dejo un enlace en el que nos explica brevemente lo que es la Posición Vase, que es lo que os he resumido yo aquí, y desde donde además, podréis acceder a un montón de vídeos más que enlazan con sus apariciones en éste programa televisivo.
http://m.youtube.com/#/watch?v=Z-0WXiUeQ_U

Sigamos.
El segundo ejercicio es un compendio de varias técnicas, las cuales  podéis encontrar en el PDF de Olga Castanyer. Si te has leído el librito que te mandé ya sabes de lo que estoy hablando, pero por si acaso… Te explico aquí un par, las que yo considero más efectivas.
La primera es la llamada Técnica para procesar el cambio.
Consiste en desplazar el foco de la discusión hacia el análisis de lo que está aconteciendo entre tu y tú interlocutor. Por ejemplo: ‘Creo que este no es el motivo principal por el que estamos discutiendo, nos estamos yendo por los cerros de Úbeda y vamos a acabar diciendo cosas que no deberíamos decir…’
De esta manera, haces ver a la otra persona que desviarse del tema no es un método para hacerte perder los nervios.
La segunda es la llamada Banco de Niebla.
Se trata de una claudicación simulada, es decir, asientes a lo que tu interlocutor está diciendo, pero agregando inmediatamente un matiz y sin dar tu brazo a torcer.
Por ejemplo: ‘Si, es probable que lo que dices de mi sea cierto, sin embargo creo que eso no me convierte en X y por lo tanto no me voy a sentir mal por ello’.
Y por último, si ves que no hay manera… Intenta el Aplazamiento Asertivo, que consiste en patear el asunto un poquito en el tiempo para conseguir dos cosas: o bien recuperar tus fuerzas para seguir con cualquiera de las otras técnicas, o bien para que tu interlocutor baje un poco las revoluciones y que el empleo de las otras técnicas sea efectivo.
Y por último, hay dos pautas/ejercicios más, igual de importantes o más que los anteriores y que te ayudarán mucho muchísimo a que tu calidad de vida sea mejor.
DI NO
SÉ RESPONSABLE
Aprender a decir No es algo que a las mujeres nos cuesta muchísimo por las razones culturales que antes te he mencionado.
Acostúmbrate a decir que no, cuando realmente así lo sientas. Te garantizo que ni tu mundo ni el de los que están a tu alrededor va a acabarse. Es más, lo más probable es que al poco tiempo, los tuyos terminen por acostumbrarse a que no eres un pozo sin fondo y que no pueden pedirte hasta el infinito y más allá.
Y si alguien se queja por un NO, con toda la asertividad del mundo le dices que no puedes, o simplemente no te apetece y que te respeten por ello.
Cuando a la gente le dices Sí pero en verdad es No, no son ellos los culpables de tu posterior malhumor porque no son los responsables ni de tus sentimientos, ni de la consecución de tus metas, ni de nada. Quizás, ni tan siquiera les importe como te sientas.
Y aquí es donde enlazamos con el siguiente ejercicio/pauta.
Se responsable de ti misma, de lo que quieres decir y hacer y de lo que no.
Aprende a transmitir tus deseos con buenas maneras y sin enfados. Practicar la buena comunicación es una de las asignaturas pendientes de toda la humanidad y ese es el motivo principal de las peleas, los malos entendidos y las tergiversaciones.
Además, ten en cuenta este consejo: Cuando estés expresándote, hazlo sin limitaciones, cerrando el círculo, ya que un círculo que no se cierra no es más que una línea abierta, y por ese agujero pueden llegar a escaparse temas que puede que nunca más sean tratados, con lo cual, nos quedará una sensación de que la conversación nuca fue terminada, No hubo un punto y final.
Eso no significa que hables sin moderación y hasta aburrir al personal, ten presente que se puede decir y manifestar cualquier cosa, pero hay que tener en cuenta el cómo, dónde, y cuándo.
Para conseguir el éxito, debes valorar estos puntos y tener consideración con la persona con la que se dialoga, sin herir su autoestima, sin avasallar y sin hacer daño. Eso de que la mejor defensa es un buen ataque… dejémoselo a los incivilizados ( o a los agresivos!)
Y es que ya sé que esto lo digo muy a menudo, pero es que es cierto. Somos vagos por naturaleza, y parece que nos resulta más fácil y cómodo decir las cosas de cualquier manera que diciéndolas bien y con consciencia.
Bueno, tu tienes la oportunidad de ser mejor persona, empieza por ti.
Piensa, que al fin y al cabo, es algo que te beneficiará satisfactoriamente, tanto en la relación con tus seres queridos, amigos, conocidos como también con tus ‘enemigos’ y/o desconocidos.
Es la única manera para sentir que la gente no abusa de ti, para no sentirte frustrada por el poco dominio que tienes sobre ti misma y para ser la única responsable de tus sentimientos y acciones.
Marcar límites de una manera asertiva, ese es el objetivo.

Pierde la vergüenza, sigue estas estrategias, y empieza a tener el control real de tu propia Vida.

Y hasta aquí nuestra primera Newsletter de Emprender en Femenino, como ves, la falta de asertividad es un problema muy común y extendido entre las mujeres, emprendedoras o no, pero creo que para ti, que quieres emprender un proyecto, o que ya estás en ello, ser asertiva es una herramienta valiosísima para tener un mejor control de tu vida, tu negocio, tu tiempo y tu Yo Interior.
Comunicarse es algo innato del ser humano, pero hacerlo de una manera consciente y asertiva, es una cualidad que no todo el mundo desarrolla.
Espero y deseo que esta primera toma de contacto te haya parecido interesante.
Puedes contarme/contarnos tu experiencia, tus miedos, tus dudas o lo que quieras en forma de comentario, si quieres claro!
Estoy segura que las unas a las otras, podemos ayudarnos.
Igual que también estoy convencida de que de este grupo, van a surgir grandes amistades.

Y antes de despedirme, quiero dejarte un par de enlaces más.
El primero está relacionado con este libro que te recomiendo y se trata de una entrevista hecha a sus autoras

RESG717asertividad8

http://m.youtube.com/watch?v=lHDS2YqIb_g (entrevista asertividad)
Y el segundo enlace es un poquito de humor, un mini monólogo de Eva Hache sobre la Comunicación no verbal. Se va un poco de madre… pero así es Eva!! :)
http://m.youtube.com/watch?v=6_JuSVT8nc4.

Un besazo,

Elia