cris_handmade_oportunidad

Pues si, el mundo crafter está que arde, o mejor dicho, está en plena ebullición y es que seguro que ya os habéis dado cuenta de esto, no voy a decir nada nuevo… pero la crisis ha hecho que nazcan artesanos como setas tras la lluvia.
Perdón, rectifico la terminología, no han ‘nacido’ sino que han resurgido, se ha revalorizado y reinstaurado el orden natural de las artesanías, porque hasta la llegada del capitalismo salvaje, los productos hechos a mano tenían un valor. Un valor que las franquicias, las grandes cadenas y su padre el postfordismo… se encargaron de aniquilar y de hacernos olvidar.
Pero claro, la crisis nos ha dado una bofetada tan grande que a muchos nos ha quitado la venda de los ojos de una volada. Cada vez hay más gente que comprende y se concientiza del valor de lo hecho a mano, de lo artesanal, del esfuerzo que implica crear algo por uno mismo. Y esto amigos, es lo mejor que nos ha dejado esta crisis de mierda.
Y no es que yo me empeñe en sacar siempre la parte positiva de todo, que también, sino que es así, y quien quiera creerlo bien, y quien no… aquí le dejo un razonamiento lógico y ordenado, (o todo lo lógico-ordenado que mi cabecita permite idear) sobre la consecución de este devenir paradigmático que nos lleva a constatar que el mundo crafter está en plena ebullición gracias a la situación de crisis que vivimos.

Hoy es viernes, hoy toca Aprender a Emprender….

Unas líneas más arriba te he dicho que esta situación nos ha ayudado a muchos a quitarnos esa venda que nos tapaba los ojos y es verdad. Es más, es como si nos hubieran expulsado del paraíso, como si nos hubieran pegado una patada en el culo y de un salto nos hubieran sacado de nuestra zona de confort.
A simple vista esto puede parecer el drama de la vida, pero nada más allá de la realidad. Yo agradezco enormemente ese patadón porque al salir de mi zona de confort me vi obligada si o si a buscarme la vida de nuevo. Me obligaron a reinventarme, a sacar lo mejor de mi para superarme/lo.
¿Tenía otra opción? Si claro, también podría haberme desesperado y podría haber caído en el victimismo y en ese ciclo enfermizo que se retroalimenta a base de miedo y paralización.
Pero yo estoy hecha de otra pasta…. y como te digo, esa patada fue mi primer empujón. Y al igual que una servidora, muuuuuuchas personitas más se encontraron en un lugar desconocido, en una situación nueva y decidieron, o han decidido, tomársela como un reto, una aventura, una Oportunidad.
La segunda consecuencia de la crisis es la cantidad de tiempo libre del que de repente disponemos, y perdón por lo que escribo a continuación, que nadie se me ofenda pero es que es de cazurro total no aprovechar ese tiempo que el ‘paro’ nos ha regalado para no formarnos, con la de talleres, cursos, cápsulas y oferta educativa-formativa que hay!! Y no me digáis que es por pasta porque esa excusa es más vieja que mi abuela.
No se en otras ciudades pero por ejemplo en Barcelona, existe Bcn Activa y se ofrecen cursos a montones y todos toditos a 0€.
Y si te interesa aprender ‘nuevas profesiones’ ahí están los talleres artesanales de repostería creativa, los de encuadernación, de ganchillo-crochet-punto de cruz, y todo aquello que puedas imaginar (y hasta de lo que no), así que YO sigo dando las gracias por ese tiempo!!
Otra cosa buenísima en este resurgimiento y revalorización de lo hecho a mano y el nacimiento de esta nueva corriente que rescata los antiguos oficios, aficiones y artesanías es que ”de repente” las mujeres nos hemos vuelto a reacomodar en nuestro rol natural de féminas salvadoras del mundo. Va no, no frivolicemos porque esto es real, es importante y además me hace sentir muy bien en mi condición de mujer.
Desgraciadamente vivimos en una sociedad patriarcal y las primeras en sufrir las consecuencias de la crisis hemos sido las mujeres ya que no sólo cobramos menos por un mismo puesto de trabajo que un hombre, sino que los despidos femeninos están de moda.
La de mujeres (si, hombres también, pero las estadísticas dicen que nosotras más) que se han quedado en paro… la virgen!! Pero a diferencia de nuestro género opuesto/complementario, nosotras tenemos una capacidad ancestral de unión ante la adversidad, se ve que eso de ‘la unión hace la fuerza’ es una consigna que llevamos en el adn.
Y esto me enorgullece, porque creo que esta solidaridad, este apoyo mútuo, este ayudarse las unas a las otras es vital para muchas cosas: Para nuestra autoestima, para nuestra propia supervivencia y sobre todo, para salir adelante. Y es que chicas, sin caer en tópicos feministas (ya sabéis lo que opino al respecto) las mujeres estamos hechas de otra pasta, tenemos una fortaleza interna mucho mayor que los hombres, y es en situaciones límites como la que vivimos, en donde esta fortaleza florece y asoma de nuevo.
Como flores en la primavera…. :))
Además, una subconsecuencia de este nuevo liderazgo femenino conlleva un equilibrio entre sexos. Ahora los hombre se ven ”obligados” a acometer labores de las que hasta ahora se habían despreocupado o habían delegado en sus compañeras. ¿O acaso no os habéis fijado en la cantidad de papás que hay en las salidas de los colegios? ¿O la de papás con sus hijos en los parques?
O… os cuento mi caso por ejemplo. Juanchito antes de irnos a Asia se quedó en paro, como tantos otros. Yo en ese momento, como ahora, estaba a tope con el blog, el Mini Club… y sin necesidad de explicar nada, su cabecita de macho argentino sintonizó la nueva frecuencia y él solo se dio cuenta de que alguien debía ocupar ese vacío que había en casa. Yo trabajo para ganar dinero, él trabaja para ayudarme a que yo gane dinero. ¿Cómo? Hace la compra cocina, pone las lavadoras, las tiende y las plancha, hace todos los trámites habidos y por haber… y a mi me saca de encima horas y horas de trabajo extra que antes de su ‘paro’ asumía yo (no todo, pero casi) por trabajar desde casa.
Y eso, mola!
Y por último, porque podría seguir eternamente escribiendo… la crisis nos ha ayudado a abrir los ojos y a valorar no sólo todo lo que hasta aquí he mencionado, sino sobre todo, nos ha dado un máster en tiempo récord sobre la vida en si misma.
Sobre lo verdaderamente importante, sobre las cosas que no se pagan con dinero. Tenemos más tiempo y menos pasta, por eso las personas nos necesitamos más las unas de las otras, y quedamos más con los amigos, y salimos más a pasear (que es gratis y muy sano) y nos damos cuenta de que de todo  lo malo siempre hay algo bueno, recuperamos cosas viejas y les damos una nueva vida, y en el fondo nos damos cuenta de que el dicho de que las cosas más importante de la vida no son cosas… es verdad de la buena.
Disfrutemos pues de este cambio de ciclo!

Un beso y feliz día.