Durante el verano, hay quien se va de vacaciones, y también hay quien, como una servidora, se la pasa currando de sol a sol yendo y viniendo a ferias de artesanía.
En este blog ya os he contado como montar una parada del suelo al toldo, y también os he explicado como ser feriante y no morir en el intento, así que hoy vamos a hacer un max-mix de 3 cosas a saber para conseguir vender en estas ferias.
Porque al fin y al cabo lo que más nos interesa es vender, o no? :)

Lo que hoy te cuento ni me lo invento, ni me lo imagino, ni lo he visto por ahí, no no no, nada que ver, lo que hoy escribo es fruto de la experiencia tras 6 años de feriante-currante.
Lo he dicho ya en varias ocasiones: he chupado muuuuucha calle haciendo ferias durante estos años y no es que me las sepa todas,ni mucho menos pero en este campo, sé de lo que hablo. Además, a la experiencia como feriante debes sumarle que has topado con una señorita (si, a veces lo soy ^^) muy pero que muy observadora, y aún y con cosas que puedan parecerte básicas, ya te digo que mis observaciones no lo son. Todo tiene un porqué y hay que saber cuales son los motivos que impulsan a los potenciales clientes a comprar en tu parada y no en la de al lado.

Como ves, el título de este post es 3 claves para triunfar y vender. La segunda parte ‘y vender’ es casi más importante que la primera, porque si bien suelen ir juntas, no siempre la segunda es consecuencia de la primera, es decir, puedes triunfar como la espuma y no vender ni un rosco, así que veamos cuales son esas claves para que se sucedan ambas cosas, si? :)
Te voy a contar triquiñuelas de ferianta experimentada que pocas veces nadie te va a decir y que seguramente nunca has pensado o pocas veces has tenido en cuenta.
No hay pócimas mágicas, para variar, sino un poquito de inteligencia emocional y mini nociones básicas de mercadotecnia…
Vamos allá!

1) Ubicación y Parada.
Esta primera clave es la más compleja y es que esto que te voy a decir te va a traer más de un problema, desde ya que te aviso… pero ei! ni corte, ni palo ni vergüenza, que lo que aquí importa es vender, no quedar bien con nadie si?
Seleccionar tu ubicación correctamente es vital para vender.
Por lo general, en el mundo feriante hay dos razas: los notavos y los que tienen el culo pelado de hacer ferias, y si te fijas un poquito verás que estos últimos son los primeros en llegar a las ferias, los primeros en ir a hablar con los organizadores y los más folloneros.
Yo antes era una ingenua, ahora soy súper peleona! :)
La cosa está en que no es lo mismo estar en un sitio que en otro, la ubicación es muy importante y hay que tenerlo en cuenta para conseguir que más gente te vea. Procura estar siempre en el medio de la feria, ni al principio ni al final, más bien en un lugar intermedio tirando más hacia el principio si puede ser.
Ten en cuenta la dirección del flujo del caminar de la gente. Un visitante de una feria hace un recorrido circular: en una primera ronda visualiza todas las paradas y en una segunda selecciona aquellas a las que quiere ir, ver mejor y quizás comprar.
Estar a la par con este flujo te ayudará a conseguir que más gente pare en tu parada.
Así que llega de las primeras, échale un vistazo al lugar, y pídele encarecidamente al organizador que te coloque en el lugar que tu quieras, no el que te digan (si te parece que el lugar que te han dado ya es apropiado, pues no te quejes claro!) y haz valer tus derechos de feriante.
Hombre ya!
Segunda parte de este primer punto. La Parada.
Lo fundamental, aunque te parezca requete obvio es tener una parada bonita, bien iluminada y visualmente atractiva. Es decir, que llame la atención desde lejos.
Vale, esto a veces y según en que ferias es difícil de conseguir por el empeño ese que tienen los organizadores en homogeneizar la estética de las paradas,(carpitas blancas apelotonadas una al lado de la otra) que por una parte está bien porque hay paradas que son de pena y dan ganas de quemarlas cuando te las ponen al lado, pero por otro… le quitan la magia esa de poner tu paradita como tu quieras.
Sea como sea, una parada visualmente atractiva debe cumplir con estas pocas indicaciones:

  • expositores que realcen las piezas pero que no le roben protagonismo a la pieza en si
  • iluminación adecuada para que los productos se aprecien claramente
  • NO al apelotonamiento de cosas arriba de la mesa, (hablando en plata: mesas cargadas de toooodo lo que tenemos, en plan mercadillo… no)
  • mesa a la altura de la cintura, más baja da una sensación de ‘estar vendiendo en el suelo’ más alta… no todo el mundo es alto y puede resultar incómodo. (yo tengo la medida ‘niño’ es decir, que un niño no pueda ver lo que hay encima de la mesa -ver = tocar = Elia que se cabrea)

Si quieres más info sobre cosas que se necesitan para montar una parada…. lee este post.

2) Exhibición de la mercancía.
Tienes tu parada bonita, estás en el lugar ideal… vayamos a por el producto.
En el punto anterior te acabo de decir que la mesa debe estar bien dispuesta, sin demasiado material encima de ella, y esto es por 2 razones. La primera, porque agobia a la vista el tener que identificar 865438 productos diferentes. El cliente, que está de vacaciones y modo vagoncio on, no va a perder demasiado tiempo haciendo una selección visual de tooooodos tus productos. Menos es más, y si de una pulsera tienes 67 colores diferentes… no hace falta que los pongas todos, con 2 o 3 es suficiente, y si ves que le interesa esa pulsera en si, muy amablemente puedes indicarle que dispones de más colores y que sin compromiso alguno se los puedes mostrar.
El segundo motivo es para que tu, con tus dos ojos, puedas controlar que no te roben nada.
Si, esto es mucho más sencillo de controlar cuando tu mesa no está abarrotada cual parada gitanera, sino que muestra la mercancía pero sin aglomeraciones.
Hay muchos feriantes que debido al miedete que dan los hurtos indiscriminados, por decirlo educadamente, tienden a cubrir, meter en cajas, poner expositores cerrados, etc. Vale, así seguro que no te roban, pero seguramente tampoco vendas demasiado.
Hay que buscar un equilibrio entre lo que está al alcance de la vista y lo que está al alcance de la mano, que hay gente que tiene las manos en los ojos…
Pon los productos más golosos a la vista, pero fuera de las manos inquietas. Los anillos por ejemplo –> busca sistemas de sujeción prácticos, porque los porta anillos de práctico tienen poco la verdad, pero anillos sin nada que los agarre… serán anillos voladores.
Expón tus productos de una manera atractiva, con expositores que ayuden a mostrar mejor tus creaciones, pero que no sean demasiado voluminosos o llamativos que hagan desviar la atención.
Sin ir más lejos y esto no es broma, yo tenía una compañera que vendía joyas de papel maché. Preciosas, pero más bonitos aún eran los expositores que preparaba, bueno, pues al final se dedicó a vender expositores, porque todo el mundo preguntaba por ellos y nadie se fijaba en las joyas.

No hace falta que todos tus productos lleven la etiqueta con tu logo cuando están expuestos, hazlo cuando vayas a envolverlo.
El producto está ahí, para ser visto, para que la gente se enamore de él, toda la parafernalia que constituya un obstáculo entre la mercancía y el cliente… fuera!
Respondiendo a una pregunta de una lectora, debo decir (aunque no venga muy a cuento) que si bien sobre la mesa tendremos una muestra de lo que creamos, siempre siempre debemos llevar una cajita con reposición. No todas las piezas del mundo mundial que tengamos, sino un par o 3 de piezas más para poder reemplazar a cada una de las piezas expuestas.

3) Trato con el cliente.
Una vez ya tenemos el cliente frente a nuestra paradita, lo importante es que no pase de largo, sino que se quede ahí, mirando comódamente. Un: hola, buenos días/tardes/noches y una sonrisa orejera, ayudan a crear un mini vínculo inicial empático (y simpático)
Aquí me vas a decir que esto que te comento es una tontería, pero lo he comprobado, no lo es! Y si, es un coñazo saludar a 5000 personas pero piensa en que no son ‘personas cualesquiera’, son ‘potenciales clientes’. Ahí es ná!!
Genial, los hemos saludado, nos devuelven el saludo y entonces nos inspeccionan: ¿Hay coherencia entre lo que vendemos a nivel producto y lo que nuestra imagen de feriante proyecta?
Hay mucha gente que asocia feriante con hippilongui. Mal por ellos lo se, pero ahí estamos tu y yo para demostrar que nada tiene que ver esa asociación con la actual figura del feriante.
Yo cuando voy a trabajar me pongo mis joyas, me pinto, me arreglo…. es decir, proyecto en mi  imagen la estética y el valor de lo que vendo.
Esto también es así tampoco hay con que darle.
Las personas tendemos a prejuzgar sin reparo alguno, y si vendes joyas de 50€, no puedes venir con el moñete de haber ido a la playa y el pareo atado al culo….
¿Nos entendemos verdad? :)
Tampoco sirve de nada ir monísima de la muerte si luego somos secas o ariscas. Ni demasiada confianza ni demasiado distancia.
Hay que entrenar el ojo para saber que tipo de persona tienes delante, y ponerte a su altura.
Hay gente muy estirada, otros muy cercanos, gente muy agradable y algunos que te dan ganas de tirarles la parada encima, pero ahí está tu asertividad, trata a cada cual con la misma cercanía que ellos te muestren a ti.
Sin quedarte corta pero sin pasarte, que casi es mejor ir ganando confianza de a poquito que darla toda de golpe.
Hay frases comodín que sirven para todo tipo de público: (tras el ‘hola buenas tardes’) Si necesita alguna talla o quiere preguntarme algo, aquí estoy si? :))
También es muy importante no parecer que estás desesperada por vender.
Te voy a decir algo: cuanto más ‘distraida’ estoy creando algo, o arreglando o limpiando la plata o lo que sea… más vendo.
La gente es extraña, pero es así: nos incomodan esos ojos de feriante que siguen nuestras manos, en cambio, cuando el cliente percibe que tu mirada no está encima suyo (aunque tú con el rabillo del ojo estás vigilándole), se siente más libre y es más probable que te pregunte precios y demás.
Ah, y si, cuando te pregunten precios: 50€
50 euros a palo seco no entra ni con vaselina, y no por el precio, porque le va a parecer lo mismo si le dices 5 que 50, es por las formas…
Algo así sería más apropiado: Pues mire, este anillo sale por 50€, está hecho de plata, con blablabla blablabla Y si quiere, puede probárselo, no hay problema, con confianza.

Y hasta aquí nuestro post de hoy. Como ves no hemos hablado del producto en si ni de su precio ni nada parecido porque esto ya lo hemos hecho en infinidad de ocasiones a los largo de otros posts, las claves que te doy son más triquiñuelas de vendedora entrenada en el arte de la venta que otra cosa.

¿Qué te parece? ¿Crees que este verano vas a vender un poquito más?
¿Qué dudas te quedan? Dale, coméntalas y te las iré respondiendo.