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Las cooperativas de facturación parecen ser la panacea, la solución a todos los males del pequeño emprendedor, la luz al final del túnel y si… pero no.

Este ‘nuevo’ concepto hace años que existe, y la gran mayoría de ellas tienen como público objetivo las empresas de servicios orientadas principalmente al sector hostelería y espectáculos.

Pero ya que están tan en boga, expliquemos primero que es una cooperativa y en qué consisten y cómo funcionan las cooperativas de facturación.
Una cooperativa es una empresa formada por personas físicas o jurídicas (empresas), que se unen voluntariamente para satisfacer las necesidades y aspiraciones económicas, sociales y culturales en común por medio de esta empresa conjunta y democrática.
Es decir, es un yo-te-doy-tú-me-das, un medio de ayuda mútua, donde las personas se unen para trabajar y buscar beneficio para todos.
De cooperativas hay de todos los colores y rubros. Tenemos las agrarias, las marítimas, de seguros, de consumidores, de crédito, de servicios, de trabajo asociado, etc.

A continuación te explico brevemente como se constituye una cooperativa:

A)-se necesita un mínimo de 3 personas que realicen la actividad que corresponda según el tipo de cooperativa.
B)-Se debe realizar una escritura pública ante notario, inscribirla en el registro mercantil y aportar un capital de 3.000€ y, además hay que tener en cuenta que tienen una fiscalidad asociada específica.
C)-La responsabilidad de los socios está limitada al capital aportado, y la toma de decisiones es por Asamblea general.

Perfecto! Pero como sé que lo qué realmente te interesa es usar y no crear una cooperativa, paso mejor a explicarte el funcionamiento de las mismas, si? :)
Veamos, para las cooperativas de facturación:
1- Para empezar, debes darte de alta como miembro (o miembra que dicen algunas) de la cooperativa, es decir, comienzas pagando una cuota de alta.
2- Si una empresa externa te contrata para un servicio puntual, en el mismo momento que tú sepas que tienes este ‘trabajo’ debes avisar a la cooperativa. De esta forma, ellos te dan de alta en la seguridad social para ese día o esas horas (media jornada o jornada completa) como trabajador de la cooperativa.
3- Es la cooperativa quien facturará a tus clientes. Es decir, no debes preocuparte por el tema ‘facturas’ (si, eso que no nos deja domir, ni comer ni respirar…)
4- Una vez la Cooperativa cobra, te pagan. Te hacen una bonita nómina en la que, de la base del importe de la factura, le restan el coste de la Seguridad Social (por las horas que hayas estado dada de alta) y una comisión para ellos (que puede ser fija o variable). El resto… es para ti!

Y ahora dirás… Pero esto es ideal para mi, que vendo una vez al mes a través de mi tiendita online!!! O… perfecto para mis 3 trabajillos anuales de diseño gráfico!
(o ejemplos similares)

Aclaremos mucho y bien que ya te veo emocionada dando saltitos y no es oro todo lo que reluce.
Sin querer ser aguafiestas eh!!!
Estas cooperativas son ideales, perfectas y divinas de la muerte para aquellos servicios PUNTUALES tales como ‘extras’ en un anuncio por ejemplo, o servcios de hostelería, o cualquier caso que podamos justificar como PUNTUAL ya que hemos trabajado X horas en tal sitio y además es demostrable.
Cuando esto lo pasamos al mundo craft/artesanal… la cosa se complica.

Nos sirve si:


 – tenemos un pedido de una cierta cuantía y sabemos que podemos realizar el trabajo en X días o X horas, y además serán ventas que se nos repetirán a lo largo del año.
Hablamos de 2-3 pedidos al año de unos 300€ cada uno.

Ahí nos puede salir a cuenta! ya que son ‘casos puntuales’ y las cifras son lo suficientemente altas como para que nos quede un buen piquito en limpio.

NO nos sirve si:


-tenemos una tiendita online en la que vendemos nada y menos al mes o nuestras ventas son de muy poquita cuantía.
 Desgraciada y lamentablemente… esta opción no chuta, ya que si tuviéramos que darnos de alta por cada venta hecha, sólo con lo que se pagaría de seguridad social ya no nos sale a cuenta.

Y el bulo dice…. Buah! No pasa nada por esto, lo que hay que hacer es agrupar las facturas de varios días en uno y voilà, solucionado!!

meeeeeeeec: error!!
 La cooperativa factura por nosotros a CADA cliente que tenemos, no se puede hacer una factura genérica para todos en común. ¿Nos entendemos?
 Además, de esta forma estamos diciéndole a Hacienda y a la Seguridad Social que tenemos una tienda online, por lo que la intención de HABITUABILIDAD queda más que demostrada, ni maquillaje ni historias, nos delatamos solitos. 
Y ahí que viene el coco, o mejor dicho la S.S a pedirnos el alta de autónomo y el sr. del traje a pedir que declaremos los impuestos por las ventas que hagamos…
Así que antes de seguir recomendaciones ajenas, información por favor!!!
(que sí, que las vecinas, amigas, primas, compañeras de trabajo y madres son una fuente inagotable de recursos e informaciones variopintas, pero no siempre son fuentes fidedignas)

He repetido 5000 veces la palabra HABITUAL/PUNTUAL en este post. Para no repetir contenido sólo te diré que hace un tiempito escribimos otro post relacionado con este y muy interesante:
La pregunta del Millón: ¿Cuando darnos de alta de autónomos?

Ahí encuentras el porqué a tanto inciso con la dichosa palabreja :))

Así que si, las cooperativas de facturación son un buen invento para servicios de internet, diseño gráfico, etc, pero NO para ventas de productos artesanales. (ni de productos en general a través de tiendas online)

Resumiendo: con las cooperativas de facturación lo que se mira de cubrir, en la práctica, es poder legalizar las ventas sin tener que pagar la cuota de autónomos a la seguridad social y por eso se recurre a ellas, pero en el caso de artesanos, esto no es factible, a menos que sean pedidos puntuales y de cierta cuantía, en este caso puede salir a cuenta.

Y por último un ¡Ojo al dato- A tener en cuenta- Quien avisa no es traidor!

Queremos destacar que esta práctica de camuflar las ventas por medio de una cooperativa, nos hace dudar de su legalidad… sobre todo por la manera de funcionamiento.
Ya hemos visto que si o si se nos obliga a darnos de alta como miembros de la cooperativa, es decir, a pagar una cuota fija, tengamos trabajo más adelante o no.
Sólo cotizamos en la seguridad social cuando indicamos que tenemos un trabajo y, además en la nómina nos cobra el coste de la seguridad social, algo que ningún convenio regula hoy por hoy y se duda bastante de la legalidad del procedimiento.
Tened presente que además de los demases, les estamos facilitando los datos de nuestros clientes con lo que, si formamos parte de esta cooperativa, tendremos entre sus miembros a “posibles competidores” ya que en sí la cooperativa es un grupo de personas con un trabajo común, así que tenemos que valorar muy mucho si realmente nos sale a cuenta todo esto.
Y para más inri, nos encontramos que al facturar por medio de la cooperativa no podemos incluir ningún gasto propio de la actividad, ni los materiales necesarios ni nada de nada, cosa que como autónomos sí que se puede…

Pues hasta aquí nuestro post de hoy queridos superyuppies.
 Sólo añadir a modo de conclusión que si eres artesano… te lo mires bien bien y para ello, haz ‘la prueba de fuego’:
Consultales cómo deberías hacer tu en tú caso con una tienda online… a ver si pueden responder y, lógicamente, dentro del marco legal :)

PD. Recordar que nos podemos dar de alta como autónomos un mes como algo puntual, pero lo que no podemos hacer es un mes cada 2-3 meses sino la seguridad social verá clara la irregularidad.

Y ahora si que si… se acabó!
Si tienes más dudas acerca de este o cualquier otro tema relacionado con la fiscalidad, la legislación o simplemente como hacer en tu caso, te recuerdo que tenemos un servicio de Gestoria online muy interesante :))