Man pointing a gun at a piggy bank

Es difícil escribir de un modo correcto y respetuoso cuando la ira, la rabia y la indignación te laten en la sangre.
Es muy difícil ser considerado con aquellas personas que día tras día y de una forma descarada y sin vergüenza alguna, te roban en la cara.
Es casi imposible no dejarte llevar por la amargura cuando ves que tus esfuerzos son ninguneados a golpe de impuesto. A sablazo limpio. A robo con guante blanco.

Y es que por si la declaración trimestral ya de por si no fuera una sangría en toda regla, ayer me enteré que mi/tu/su cuota de autónomos había subido un 20% estas pasadas Navidades. Seguramente no te hayas enterado aún… ¿qué raro verdad?
Es decir, a partir de ahora, la mitad del sueldo mínimo interprofesional (estimado en 645€ en España) se va en cubrir una cuota de ‘autónomos’ en la que a día de hoy, todavía no consigo ver su contraparte.
Lo cierto es que  mi cabecita de buena conciudadana siempre había pensando que contribuía al estado del bienestar en el que se supone que vivimos de una manera cómoda y plácida. Ahora me dan ganas de darme de baja, de irme del país, de dejar de tributar en España.

Comparo nuestro sistema fiscal con el americano, con el inglés, con el del mundo ‘civilizado’ y me asombro y me vuelvo a asombrar de cuan injusto y desproporcionado es el nuestro si lo medimos con el de los demás.
En vez de seguir el modelo estándar nosotros, que a chulos no nos gana ni el tato, pagamos ‘por si acaso’. Te hablé de la ‘intencionalidad’ no hace mucho y no hace tanto te explicaba las triquiñuelas existentes para ir trampeando hasta poder asumir el trago amargo de las cuotas a la SS.
Siempre intento darte herramientas para que puedas cumplir tu sueño, siempre dispuesta a ponerle alas a tu negocio pero hoy te voy a decir algo, si quieres volar, no pretendas hacerlo muy alto porque en España sólo las gaviotas tienen ese derecho otorgado.
¿Alguien puede explicarme el motivo por el cual ser autónomo y mini empresario en España se ha convertido en auténtico calvario?
¿Alguien me da un motivo real por el cual  yo como ciudadana española deba seguir aportando?
¿Aportando para quién? ¿Para qué? ¿Para qué estado?
Creía yo que mis impuestos iban a parar a las pensiones de los jubilados, a la sanidad y educación pública, a prestaciones por desempleo, a ayudas al parado…
¡Qué ingenua soy, qué boba, qué ilusa!
Hasta el moño me tiene la casta política, el corrupto de turno, el banquero despiadado.
¿En qué mundo viven? En el mío no, en el tuyo tampoco, eso está más que claro.
Viven otra realidad, donde los sueldos millonarios, las dietas extraordinarias, los sobresueldos exagerados son lo más normal, lo más común, lo más usado. No viven en nuestro mundo de facturas, impuestos, cuotas y recargos, están muy lejos de saber lo que es dejarse la piel en un proyecto o en un sueño, donde todo son trabas, papeleos, dificultades y hartazgos.
Señores del Gobierno, ¿Cómo evitar la economía sumergida si son ustedes quienes la están fomentando?
Parece un chiste pero lamentablemente no lo es.
Nos juzgan, nos criminalizan por querer sobrevivir, nos cosen a multas si nos pillan porque no estamos cotizando y lo que es peor, nos dividen, haciendo que nos delatemos los unos a los otros, convirtiéndonos en policías de nuestros vecinos y allegados.
A este punto de envenenamiento nos han llevado, el que paga denuncia al que no lo hace, lo delata, lo lleva ante la justícia.
¿Es eso ser un buen ciudadano?
Que yo sepa, entre mis impuesto hay una parte que va destinada a que funcionarios del Gobierno se dediquen a investigar esto mismo pero por su cuenta y riesgo, no les facilitemos el trabajo carajo!
No digo de encubrir al ‘a/ilegal’, digo de unir fuerzas y de luchar contra nuestro verdadero enemigo: el actual gobierno de España.
Son ellos quienes nos ahogan, quienes nos juegan en contra, quienes nos usan y abusan, quienes nos exprimen hasta sacarnos la última gota y ¿Para qué?
Preferentes, privatización de hospitales, nuevas leyes en contra de las manifestaciones públicas, recortes en los salarios, subidas de impuestos, reformas laborales que flexibilizan los despidos, rebaja de los salarios mínimos, y no me meto en temas sociales porque entonces ya no acabo y me explota la cabeza sin que pueda evitarlo.

No se trata de ideologías políticas, no es ser de derechas o de izquierdas, aquí abogamos por  la objetividad, por tener dos dedos de frente y analizar la situación.
Queridos afectados, ¿Qué hacemos para parar esto?
Yo estoy dispuesta a lo que sea, así que unámonos y luchemos por lo que es nuestro, por mantener eso que tanto nos ha costado.
El neoliberalismo estará muy bien para algunos, pero yo no he nacido con él, yo siempre he vivido en un país en el que las cosas nunca han sido sencillas pero en el que con trabajo y esfuerzo se vivía suficientemente bien, sin grandes lujos, pero con lo justo y básico.

Quiero que mis padres lleguen a cobrar sus pensiones porque para algo han trabajado más de 40 años, quiero que mi abuela recupere el dinero que le estafaron con las preferentes porque ella y toda su generación se rompieron la espalda levantando este país en la posguerra, quiero que algún día, todas esas personas que luchan por sus sueño puedan lograrlo, y sobre todas las cosas, quiero dejar de sentir que me atracan cada vez que liquido un trimestre. Que quede claro!
No gano tanto como para darles el 41% de mis beneficios cada 3 meses, no gano tanto como para pagar eternamente unas cuotas de autónomo abusivas y sobre todo, no gano tanto para permitirme dejar de trabajar tal y como lo hago.

Repito la pregunta ¿Qué hacemos para parar esto?
Lo único de lo que estoy segura y sé a ciencia cierta es que la solución, está en nuestras manos. Somos más de un millón y medio de trabajadores autónomos y más de 6 millones de parados.
Suficiente como para doblegar un gobierno, suficiente como para poder hacer ALGO!!
Hasta el moño nos tenéis, ladrones de guante blanco!