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Este post fue publicado el 18 de marzo de 2014 y revisado y actualizado a día 2 de abril de 2014.

Desde que le diste una segunda oportunidad a Google Analytics, no hay quien te detenga: estás decidida a luchar por tu relación con él, le pese a quien le pese. Sabes que no es perfecto, eres consciente de que tendrás que hacer un esfuerzo por entenderte con él, pero estás convencida de que la recompensa merece la pena: él te susurrará al oído un montón de cosas sobre la gente que lee tu blog, que interactúa con tu web o que compra en tu tienda online.
Secretos sobre tu audiencia que te ayudarán a evaluar tus esfuerzos de difusión, a entender comportamientos de navegación o a vender más y mejor tus productos. ¿Cómo negarse a un amor así?

Hoy quiero invitarte a un café virtual para hablar de esta nueva etapa en vuestra relación: una etapa de ilusiones renovadas y también de expectativas más realistas sobre lo que cabe esperar cada vez que llames a la puerta de Mr. A.

Cómo definir tus expectativas de medición con Google Analytics

 

¿Azúcar o sacarina? ¿Blog o tienda online? Tú tienes muy claro a qué te dedicas y cómo hacer bien tu trabajo. Sin embargo, cuando instalas Google Analytics en tu sitio web, ¿te has fijado en que apenas te hace preguntas? Sólo con copiar y pegar un código en tu plantilla o código html, ¡ya es tuyo! No tienes que llamar antes de visitarlo: está siempre disponible para ti. Es un chico fácil este Mr.A, ¿no crees?

Si te fijas, al no preguntarte a qué te dedicas, está suponiendo cosas. De hecho, está dando por sentado que tus visitas merecen ser tenidas en cuenta en sus cálculos sólo si visitan 2 páginas o más de tu web.
Lo que significa que si una visita sólo ve una página, simplemente la descarta: no la considera visita. ¿Cómo te quedas? Resulta que Mr. A tiene sus propias ideas preconcebidas sobre las visitas que se dejan entrar y las que no. Y como no te ha preguntado nada, no te has dado cuenta de que le está cerrando la puerta en las narices a las visitas que vienen a leer un solo post a tu blog (por ejemplo) y luego se van sin leer nada más. Tal vez esa visita sea de un lector entregado y fiel que viene a leerte cada vez que publicas, pero sin darte ni cuenta tu chico sexy le ha dicho que no está invitado a la fiesta…

Lo que te acabo de contar es cómo Google Analytics mide por defecto las visitas que “rebotan” de tu sitio web. Para él, las visitas rebotadas no son visitas de calidad, mientras que las demás sí. Esta clasificación de visitas en función de su calidad será clave para analizar el comportamiento de estos dos grupos o “segmentos” de usuarios y descubrir en qué se diferencian.

Si tienes un blog con Google Analytics instalado, el porcentaje de rebote (que así se llama técnicamente esta cifra) seguramente estará ¡alrededor del 70%!
Eso significa que 7 de cada 10 visitas que recibas serán consideradas “escoria” por tu chico y mandadas al cuarto de los ratones. Ese proceder no estaría siendo fiel a la realidad de un blog, que incluye visitas a un solo post como algo perfectamente normal. ¿No sería interesante poder saber más sobre los lectores que leen sólo un post en tu blog?

Si no le dices a Mr.A que deje pasar a las visitas de una página, ¡te estarás perdiendo información valiosísima sobre ellos!

Sé que estarás alucinando bastante con esto. Como ves, tu chico tiene prejuicios sobre tus visitas y, si no actúas para ponerle remedio, él seguirá haciendo su trabajo de recolección de datos (a su antojo) y tú seguirás pensando que sabe lo que hace. Sin embargo, y esto es un puntazo a su favor, no le cuesta nada cambiar de opinión y empezar a medir con la regla que tú le digas (una discusión que te ahorras)… siempre y cuando hables su idioma, claro.

Si no personalizas la forma de medir de Google Analytics, él medirá lo que sus padres le han dicho que mida. ¿Tú conoces a sus padres? Yo tampoco, así que lo mejor que puedes hacer es decirle lo que necesitas desde el principio, desde que lo instalas, para que él sepa a qué atenerse y haga bien lo que mejor sabe hacer: recoger datos para ti. Empezando por qué visita dejar pasar y cuáles considerar como rebotes, algo que afectará a todos los cálculos que incluyan la duración de una visita.

Pero eso no es todo: hay muchas más instrucciones que darle.
Tenéis que tener una conversación al inicio de vuestra relación para aclarar las ideas preconcebidas que él trae y que determinan su forma de actuar. El hecho de que no te pregunte cosas sobre ti o tu sitio web es una señal de que tienes que tomar tú la iniciativa, de que tienes que decirle cómo te gusta que te susurren. Igual que con un novio al que le has dado una segunda oportunidad, ¿no?

Veamos entonces cómo darle esas instrucciones a Mr.A.

Cómo determinar el rebote en Google Analytics

 

Una vez que tomas la decisión de personalizar la forma en que Google Analytics acepta o desecha las visitas, estarás manipulando el rebote. Sé que suena fatal, pero no te asustes: la personalización del rebote es uno de los muchos ajustes que se pueden y deben hacer en una herramienta de analítica web. Y esto significa que, a partir del momento en que lo hagas, ya no podrás comparar tu porcentaje de rebote con el de otros blogs o webs. Porque ya no lo estaréis midiendo igual. Ahora sólo podrás comparar la evolución de esta métrica con tu propio histórico.

Tendrás que tomarte un tiempo para pensar en qué criterio determina que una visita a tu web sea de calidad o no.
Un criterio puede ser el tiempo de lectura en segundos que pasa el lector en tu sitio web desde que llega, por ejemplo 10 segundos. Si la visita dura menos de 10 segundos se considera rebote, si dura 10 o más se considera visita de calidad. Pero hay otros criterios: el % de scroll que un usuario hace en una página, cuando se hace clic en ciertas áreas de la web (botones de reproducción de un vídeo, cerramos un banner haciendo clic en “x”, etc.).

Una vez decidido tu criterio para establecer el rebote en Google Analytics, tendrás que comunicárselo para que él lo entienda y lo lleve a cabo: tendrás que hacer añadidos a la plantilla de tu blog. Sí, tendrás que añadir código en lenguaje Javascript que le enviará señales a Analytics para que comprenda cómo debe medir los rebotes. Y esos añadidos serán distintos según la versión que estés usando: Google Analytics Classic o Universal Analytics.

Tranquila, tómate un sorbito de café y muerde tu cupcake que esto es más fácil de lo que parece. Piensa que tienes que pedirle a Mr.A (estilo vintage o estilo moderno) que te escuche cuando le hablas. A tu chico le gusta tener opciones, así que plantéale una de estas 3 formas de comunicarle tus necesidades en cuanto al rebote:

  1. La opción DIY: tuneas tú misma su código de seguimiento, siguiendo mis instrucciones. Esta opción es relativamente sencilla y no requiere mucho esfuerzo por tu parte, pero tienes que “tocar código”.
  2. Pedirle a un amigo que hable con él: Google Tag Manager es un intermediario que deberías considerar si tus expectativas de medición son altas. Esta opción exige un gran aprendizaje por tu parte, pero si te das maña con las cuestiones técnicas, merece la pena que lo utilices para todas las personalizaciones de Google Analytics.
  3. Pedir ayuda a un profesional de la analítica web. Esta opción te libera del stress de equivocarte en cuestiones técnicas y te da la mayor tranquilidad.

 

Cómo personalizar el rebote en Google Analytics (con la opción DIY)

 

Para que no se te atraganten los cupcakes, centrémonos en la opción más sencilla: haces tú misma un añadido de código Javascript en la plantilla de tu blog. Sólo tienes que seguir estos pasos:

1) Averigua tu versión de Google Analyticssiguiendo estos pasos:

Captura de pantalla 2014-04-02 11.33.34

 

Después del paso 2, verás la pantalla con la información que necesitas: la versión que estás usando y el  ID de seguimiento de Analytics para tu blog:

 

Captura de pantalla 2014-04-02 11.34.05

 

2) Copia el código que corresponda a tu versión de Analytics:

// Código para Analytics Clásico

<script>
(function (tos) {
window.setInterval(function () {
tos = (function (t) {
return t[0] == 50 ? (parseInt(t[1]) + 1) + ‘:00′ : (t[1] || ’0′) + ‘:’ + (parseInt(t[0]) + 10);
})(tos.split(‘:’).reverse());
window.pageTracker ? pageTracker._trackEvent('Tiempo', 'Log', tos) : _gaq.push(['Navegacion', 'TiempoPagina', 'Mas 10 segundos', tos]);
   }, 10000);
})('00');
</script>
//Código para Universal Analytics
<script>
setTimeout(function() {
ga("send", "event", {
eventCategory: "Navegacion",
eventAction: "TiempoPagina",
eventLabel: "Mas 10 segundos"
});
},10*1000);
</script>

3) Pega el código en la plantilla de tu blog (Blogger)

  • Haz una copia de seguridad de tu plantilla antes de modificarla: así siempre podrás volver a la versión previa a los cambios.
  • Ahora, ve a Plantilla>Editar HTML y sigue las instrucciones de los pantallazos:

Captura de pantalla 2014-04-02 12.22.24

Captura de pantalla 2014-04-02 13.02.21

 

4) Comprueba si el código funciona. Si todo está todo en orden, esta es la prueba de fuego: ¡vamos a preguntarle a tu chico!

  1. Hazle una visita -> Inicia sesión en Google Analytics.
  2. En el menú lateral izquierdo, pincha en Tiempo Real>Eventos
  3. Si lo has hecho bien, verás esto:

Captura de pantalla 2014-04-02 13.01.56

¿Fácil, no? En las 24 horas siguientes deberías ver que el porcentaje de rebote de tu web ha bajado bastante: habrá pasado del 70% al 10% (aproximadamente, pero puede variar según cada blog). Y también notarás que las visitas han aumentado, por la sencilla razón de que le has dicho a Google Analytics que incluya muchas de ellas que antes no incluía. Los datos anteriores a la fecha en que añadiste el código del rebote manipulado NO se modificarán: sólo a partir de la fecha del cambio.

¿Te ha gustado el café? ¡Eso espero! Imagino que a estas alturas ya tendrás algo más claro si quieres que tu relación con Mr. A sea el típico rollo de una noche… o te estás pillando más de lo que pensabas.
Si la cosa sigue adelante entre vosotros, nos vemos en el próximo post, donde haremos un repaso por todas las cosas que debes pedirle claramente a Mr. A para que esta historia de amor acabe en bodorrio épico.

Ahora es tu turno.

¿Conoces algún otro “prejuicio” de Mr. A sobre la forma de medir?

¿Hay algo que hayas querido medir y que no hayas encontrado cuando le has hecho una de esas visitas frustrantes a su “casa”?

¿Cuáles son las dudas más crueles que te asaltan cuando tienes un blog y que Mr. A podría despejar con un susurrito?

¿Qué podría decirte sobre tu tienda online que no sepas ahora?

Deja tu comentario abajo, que yo voy preparando más café :))

@carol1nth3sky