Cómo y cuando poner fin a tu empresa

Cerrar un negocio no es complicado, lo difícil es saber cuando tomar la decisión  y que pasos dar una vez lo hemos liquidado.
Partamos de este precepto: Estamos educados en la cultura del éxito, por eso el cierre de un negocio puede convertirse en algo difícil de gestionar si lo vemos desde el punto de vista del ‘fracaso personal’. Nos cuesta horrores convivir y aceptar nuestros errores, y es que vivimos tan focalizados en el ‘que dirán’ que así nos va…

Cuando uno empieza una aventura empresarial lo hace cargado hasta las trancas de ilusión, emoción y entusiasmo. Hay mil cosas por hacer y todo se presenta como un reto: el plan de empresa, la creación de la marca, la puesta en marcha del negocio…
Sueños y metas que asumir y cumplir que pueden convertirse en pesadillas y obstáculos si no ha habido una correcta gestión y planificación de nuestra idea de negocio. Triste, pero real (por eso soy taaaaan pesada con el plan de empresa inicial, porque evita hostiones a mansalva) esta es la situación de muchas personas que tras varios meses de aventura, se encuentran ahora en la difícil situación de tener que ponerle fin a sus sueño empresarial.

La verdad es que no existe ni una única señal clave, ni un solo motivo principal, que nos diga que ‘justo ahora’ es el momento ideal para cerrar nuestro chiringuito , pero si que hay toda una serie de motivos y señales que pueden servirnos de indicadores objetivos.
Una vez analizadas las razones hay que tomar una decisión, si la tuya es bajar la persiana no te preocupes, yo te explico cómo hacerlo y te muestro los pasos posteriores a este momento, porque el punto y final de un negocio no es más que eso, y por ello es muy recomendable analizar la situación como ”un punto y seguido” en tu línea vital.

Sin título-2 1. Análisis de la situación.

 

Razones personales y/o  financieras por las que cerrar un negocio.

 

  • El primer y principal motivo es la pérdida de dinero: 6 meses es un tiempo prudencial para saber si tu negocio funciona o no. 3 meses consecutivos de pérdidas es un indicador objetivo de que es hora de hacer un pensamiento.
  • La desmotivación: cuando ves que tu trabajo ya no te llena, no disfrutas con él y se convierte en una tortura… es un buen momento para plantearte su continuidad.
  • Cambio radical en la demanda de tus clientes: tener un negocio encarado a una moda puntual puede provocar cambios drásticos en la evolución del mismo ya que cuando la tendencia cambia, debes cambiar tu con ella. Los negocios de este tipo están destinados a la renovación constante.

 

 Evaluación y toma de decisiones

Una vez has analizado tu situación personal y financera llega el momento de tomar una decisión. Si has decidido cerrar tu negocio no te agobies, no pasa nada. Es cierto que tu habías depositado en tu negocio un montón de ilusiones y esperanzas, seguro que pensabas que las cosas serían de otra manera, los resultados esperados eran mucho más ideales que los obtenidos…. y si, son cosas que pasan. Pero lo que debe quedarte claro es que de los errores se aprende, y se puede mejorar mucho de cara a una nueva oportunidad si mides, anotas y tienes en cuenta cuales son los factores determinantes por los cuales tu negocio no ha obtenido los resultados deseados.
Las mentes más brillantes también se equivocan, y sino que se lo digan a Steve Jobs (bueno, ahora ya no pobre, que en paz descanse) quien pese a equivocarse en mil ocasiones nunca desfalleció y siempre siguió intentándolo, mejorando cada nueva versión, aprendiendo de los errores e implementando las mejoras oportunas. Conclusiones extraídas, obviamente, del profundo análisis del ‘error’.

Sin título-2 2. Proceso de cierre.

Cómo poner fin a un negocio no es complejo, y si bien yo aquí explico los 3 pasos fundamentales, lo ideal es consultar tu caso particular con un gestor especializado en el tema. Para ello, tienes a tu disposición nuestro servicio de Gestoria online para emprendedores.
Igual y como te digo, estos son los 3 pasos básicos en el proceso de cierre de un negocio y/o empresa.

  • Disolución de la empresa: En caso de tener una Sociedad, ya sea civil, privada, anónima o limitada, este es el primer paso a seguir. Esta primera fase consiste en dar por terminada esta sociedad y es en este momento en el que los socios deben asumir los costos que esta disolución va a provocar. En caso de ser un trabajador autónomo, la voluntad de disolver la empresa es unipersonal, es decir, es una decisión tomada por uno mismo sin necesidad de consultar a ningún socio (se supone que no existe)
  • Liquidación: En el caso de la sociedad, hay que hacerse cargo de las operaciones de liquidación pendientes, ya sean pagos a proveedores, cobros de adeudos, venta de inmuebles si es el caso… Hablando en plata, se trata de poner orden en los números  de la empresa para que no haya ni pagos pendientes ni deudas ni morosidades varias. En caso de ser trabajador autónomo, el proceso es exactamente el mismo. ¿IRPF pendientes? ¿Facturas por cobrar? Es el momento de saldar cuentas con todo el mundo.
  • Extinción: Esto para un trabajador autónomo es simple, tan solo hay que darse de baja del régimen general de los Trabajadores Autónomos comunicándolo en la Seguridad Social así también como en Hacienda. Para las empresas hay que proceder con la cancelación del registro de la sociedad en el Registro Público o de Comercio (sociedades mercantiles) o en el Registro Público de la Propiedad (en caso de sociedades civiles).

Una vez dados estos tres pasos, seremos ”libres” otra vez.
¿Cómo continuar?

Sin título-2 3. Next Step

Miles de empresas y negocios abren y cierran sus puertas cada día y el mundo sigue rodando como si la cosa no fuera con él. No hay drama si tu no quieres que lo haya, no hay fracaso ni error ni culpa, lo que yo veo, y me gustaría que compartieras esa visión conmigo es… una nueva oportunidad para empezar de nuevo. Ahora tienes un montón de información y herramientas que no tenías antes, así que porque no aplicarlas en una nueva idea de negocio?
Para poder saber cuales son los pasos a seguir…

  • Escucha a tu cuerpo: Nuestro cuerpo es más sabio de lo que nuestra cabeza cree y hay que aprender a  identificar las señales que tu cuerpo te está regalando ¿Qué te pide el cuerpo? ¿Reposo? ¿Un cierto distanciamiento? ¿Una época de reflexión?
    Pararse y ponerse a pensar siempre es un buen inicio. Analizar lo ocurrido, ponerlo por escrito, sacar conclusiones y ver que emociones nos transmite nuestro cuerpo es el primer paso para salir de este pequeño bache con más fuerza e ilusión que antes.
  • Analiza tu ‘ex-negocio’: Ahondar en las causas de porqué tu negocio no ha funcionado es una de las mejores acciones que puedes llevar a cabo. Un ejercicio que te recomiendo es rellenar de nuevo tu Matriz DAFO para que peudas ver así cuales han sido tanto las oportunidades que había en ese momento en el mercado y que tu no has sabido aprovechar, que amenazas se han convertido en realidad y que debilidades y fortalezas (tanto personales como empresariales) has descubierto e identificado por el camino. Haciendo esto podrás ver de una manera sencilla y objetivo los focos a mejorar y los puntos a potenciar.
  • ¿A la hoguera? Pon el freno my friend. Estoy convencida de que no TODO en tu negocio ha salido mal así que determina que partes de tu negocio merecen ser salvadas de la quema y piensa que podrías hacer con ello. No tienen porque ser cosas físicas, y de hecho, este ‘salvar dela hoguera’ está intrínsicamente relacionado con el ejercicio previo que te proponía. Una vez sepas cuales son los puntos fuertes de tu persona o de lo que era tu empresa, debes tenerlos muy presentes para el futuro.
  • Sueña de nuevo: ¿Por qué no? Te has equivocado una (o muchas) vez… ¿Y qué? ¿Dónde está el problema? Sólo las personas perfectas, puras e inmaculadas no cometen errores, así que nada de fustigarse, nada de tirar la toalla por siempre jamás y nada de infravalorarse.
    Si has seguido los 2 pasos previos, ahora, en este momento tienes en tus manos unas herramientas y un conocimiento incalculable. Obvio que hubiera estado genial tenerlo de antemano para haber evitado todo este embrollo de cierra persiana -sube persiana, peeeero esto es VIVIR!! Intentarlo, equivocarse, aprender de los errores, volverlo a intentar…. Es un ciclo inagotable en el que a cada vuelta, empezamos de nuevo y este nuevo empezar puedes verlo de dos maneras: cargando tus experiencias en la mochila del conocimiento y viajando con ella para seguir creciendo, o hundirte en el barro por el peso de una mochila cargada de frustación y negatividad.

 

No es positivismo barato, es perspectiva positiva frente a una experiencia vital.

Te recuerdo que esta es una entrada a 3 bandas, puedes leer la visión de Oyedeb y Mama Quiero Ser Blogger en sus respectivos enlaces ;)

Y tú ¿Te has encontrado nunca en la situación de tener que cerrar un negocio? ¿Cómo lo has afrontado?