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El marketing emocional se encarga de desarrollar las actitudes de la empresa con el fin de encontrar un vínculo afectivo duradero con sus clientes, para que estos sientan la marca como algo propio y necesiten contribuir a su crecimiento y supervivencia.
Una de las herramientas básicas es la utilización del «amor por la marca» es decir, el lovemark.

Esta es la definición para el concepto marketing emocional, el cual fue ‘inventado’ hace ya más de 15 años por Marc Gobé, gurú del marketing a nivel mundial y responsable por ejemplo de la gestión de la identidad de marca de The Coca Cola Company sin ir más lejos.

Desde que empecé mis andanzas en el mundo craft con mi marca de joyas, ha llovido mucho la verdad, y en este tiempo he aprendido infinidad de cosas, una de  las más interesantes ha sido el darme cuenta de la importancia del marketing emocional para generar ventas.

Yo por ejemplo (reitero que no es por egocentrismo sino por hablar con conocimiento de causa) no SÓLO vendo joyas, vendo algo más. Algo intangible y muy sutil, pero que resulta ser el fundamento por el cual muchas mujeres y hombres acaban comprando mis joyas.
En mi caso particular, vendo una imagen y una apariencia: sobriedad, elegancia, y diseño para la mujer actual y urbana. Joyas para el día a día con un toque de sofisticación  pero sin extravagancias, un sabor artesanal pero con un punto de diseño contemporáneo, joven, fresco y artesanal.
Es el juego entre lo hecho a mano y el diseño vanguardista, dirigido a mujeres que buscan esta imagen, apariencia, emoción, o como queráis llamarle.
Es algo que no se ve pero se transmite y el cliente la percibe. Es un plus que tú, como vendedor/a, debes aprender a explotar.

“La compra es el resultado de una emoción: si es positiva, el cliente compra; de lo contrario no lo hace”.

Ésta es la base del marketing emocional.

 

Y es que por sí no lo sabías, los estudios en este campo revelan que más del 80% de la información que empleamos para tomar decisiones de compra provienen del subconsciente.
Estas investigaciones han demostrado que las relaciones emocionales (entre una persona y algo que ésta experimenta ) se crean dentro de los primeros milisegundos, mientras que los impulsos cognitivos sólo comienzan a aparecer medio segundo después.
Pero como aquí no somos científicos ni pretendemos dar una charla sobre neuromarketing, volvamos a la realidad del pequeño emprendedor.
Vender, de por si, ya resulta complicado (aunque yo te he explicado como persuadirlos). La gente en general, tiene de todo, viven sobre saturados de cosas (que no necesitan) y hacerse un hueco en este mercado invadido cual plaga bíblica, por grandes marcas, multinacionales y corporaciones… Es muy complicado.
Si además le sumamos la situación actual de crisis generalizada y de pérdida de poder adquisitivo, ya sería para echarse a llorar. Pero no lo hagas, porque hoy  te voy a dar, una mini pauta de como usar esto de  las emociones para vender más.

¿Cómo llegar al corazón de tus clientes?


1. Construye una buena causa.

A todos nos gusta sumarnos a una buena causa y formar parte de ella, para ello debes crear unos valores, unos sentimientos positivos entorno a un tema que te interese (a ti, y a más gente claro). Muestra el problema y enseña cual es la solución que tu producto/servicio va a proporcionar.

 

2.  Sé honesto y no engañes

Dicen que la confianza es el sentimiento que más cuesta construir y es el más sencillo de destruir, con esto quiero decirte que si tus clientes van a abrirte las puertas de su corazoncito… no puedes engañarlos habiendóles hecho creer que tu marca tiene unos valores y filosofía que luego no vas a demostrar.
Esto es algo que obviamente te jugaría en contra y que  haría mella rápidamente, así que simplemente te lo escribo para que tengas en cuenta que se pilla antes a un mentiroso que a un cojo.
Sé como eres, muéstrate tal y como tu marca es y no vendas una imagen que no se corresponde con la realidad sólo por el hecho de querer gustar y caer bien.
La impostura se paga cara…

 

 3. Demuestra con hechos, no con palabras.

Siguiendo con el punto anterior… está perfecto explicarle al lector/seguidor/cliente, pero ten presente que no sólo son palabras… que los valores y la personalidad de una marca (y de una persona) se demuestra por sus actos y hechos.
Haz lo posible por mostrarle a tu público que lo tuyo no es verborrea pura y dura, sino que ese mensaje emocional que estás mostrando es real, legitímalo con hechos y hazlo con la mayor creatividad posible.

 

 4. Descubre tu mejor campo de batalla.

Una vez entendidos los pasos anteriores y para asegurarte el éxito de tu ‘estrategia emocional’ lo ideal es encontrar el medio adecuado donde plasmar todo esto. Investiga dónde se mueve tu cliente y actúa en ese medio. Se trata al fin y al cabo de definir los canales por los cuales vamos a comunicar esa buena causa con mensaje honesto y vamos a demostrarlo con hechos.
Estos canales pueden ser tanto online como offline claro está ;)

 

Déjame que te muestre ahora, a través de 3 ejemplos, cómo poner a la práctica este marketing emocional…

 

Ejemplos de marketing emocional

 

En los periodos y momentos de crisis o cuando la gente está más estresada, como ocurre actualmente, es cuando el marketing emocional comienza a tomar mayor protagonismo y relevancia dentro de las estrategias de venta (y esto es aplicable tanto para nosotras, hormiguitas de la sociedad, como para el Sr. Corte Inglés).
Es en estos momentos en los que las marcas tienen la misión de transmitir alegría, sensaciones positivas y acompañar al consumidor con el objetivo de que estos asocien el consumo de sus productos con agrado y satisfacción.
Las grandes marcas usan fortunas en campañas de publicidad para vendernos precisamente eso: una emoción positiva, y como para muestra un botón, os pongo este sencillo ejemplo de un producto que seguro que muchos consumís.

Coca-Cola, “la bebida de la felicidad”

Este video… ¿Qué nos muestra? Pues nos explica lo que es la felicidad, de una manera muy emocional, de esto que nos llega al coraSonsito, un abuelo y un recién nacido, la historia de una vida, y la voz de la experiencia que te dice que has venido al mundo para ser feliz, felicidad que muy sutilmente… queda asociada con la marca.
Lo más, vaya! Y esto es lo que compramos amiguetes, no tanto la bebida en si como la emoción que la acompaña porque en el fondo, nosotros también queremos llegar a los 100 siendo felices… :))

Otro ejemplo. Un iPod de Apple. En este caso no se trata tanto de una emoción pura y dura, sino más bien una experiencia, es decir, cuando compramos un iPod, no sólo compramos un reproductor de MP3 sino que se nos brinda la experiencia de poder disfrutar de cientos de horas de música en un aparato chiquito y fácil de usar, se nos da la posibilidad de organizar toda esta música a nuestro gusto y antojo y sobretodo, se nos ofrece una venta subliminal: ITunes Music Store, para que puedas comprarte toda la música que quieras desde el sofá de tu casa.

La bomba!!

Y un ejemplo más, mucho más actual y adecuado a estas fechas.. Lotería de Navidad.

Y qué conclusiones sacamos de estos  tres ejemplos?
Varias y variopintas.
Las más obvias relacionadas con la emoción en si es que la mayoría de las  personas que han adquirido estos productos, desearán revivir esta experiencia (voilà, esto significa fidelización) y hablarán de ella (nuestros mejores embajadores de marca, ya sabes que el boca-oreja es lo mejor que nos puede pasar).
También nos damos cuenta de que es imprescindible generar emociones o experiencias porque las personas necesitan algo más que objetos que se usan, necesitan experimentar emociones!!
Y esta es una de las pocas maneras que tenemos de diferenciarnos de los demás competidores que tenemos porque sólo con el precio no se puede ganar. Debemos crear aquello que despierte sentimientos, porque esto a su vez genera valor en el cerebro. Y supongo que no hace falta que os diga, que la calidad del producto, el buen trato y el buen servicio de atención al cliente, son los otros pilares sobre los cuales, se sustenta nuestro éxito de marca.
Como los que nos seguís y nos leéis sois de gremios y rubros muy diferentes, me es imposible explicaros al detalle y de forma personalizada, como os tenéis que ganar el corazón de vuestros clientes. (Esto y que además yo os ayudo a pensar, no pienso por nadie) pero para que veáis que los pequeños emprendedores también somos capaces de generar estos sentimientos, emociones y experiencias, con muy poco capital y muuuucho ingenio, os dejo un último video, que además, nos viene muy bien para las fechas navideñas que se avecinan.

Os hablo del video que Sara Frost preparó para Mara, de I Love Kutchi.

 

¿Qué te parecen estos ejemplos?
¿Te han tocado la fibra?

Si te apetece, podemos pensar juntos cómo desarrollar el marketing emocional de tu mini empresa.
Simplemente explícame tu caso en forma de comentario :))