Plan estratégico de marketing para negocios craft

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Tras dejar atrás las maratones de comilonas navideñas y la decepción por no haber ganado el gordo de la Lotería… es el momento de empezar a poner en marcha los propósitos del año nuevo que nos prometimos en cada una de las uvas que nos zampamos.
Así que, querido mini emprendedor… Ha llegado el momento de arrancar con el Plan de Marketing Estratégico para tu negocio craft. 

Vale, puede que te suene a ”cosa complicada”, pero respira, en este post voy a darte  las claves para que puedas tener un plan de marketing para los próximos 12 meses, bien facilito de organizar. Así que no hay excusas: desde hoy puedes tener planificado tooodo tu año como un auténtico profesional.
¿Nos ponemos en marcha? ¡No hay tiempo que perder!

Muy bien, de entrada respondamos a la pregunta básica:

 ¿Qué es un plan de marketing estratégico?

 

Sencillo; se trata de una herramienta de gestión que ayuda a planificar y determinar las metodologías a seguir para alcanzar nuestros objetivos. Es la guía que marcará nuestros pasos en los siguientes 12 meses, así que no es algo que debamos tomarnos alegremente. Piensa que es como la “piedra rosseta” de tu negocio, el documento de referencia. Así que no es moco de pavo.

La siguiente cuestión que te debe asaltar es:

¿Para qué sirve un plan de marketing estratégico?

 

Si ya tienes tu empresita craft en marcha, seguro que sueñas con poder evolucionar y darle más relevancia a tu negocio y/o producto. Es aquí dónde el plan de marketing estratégico se convierte en tu mayor aliado. Este documento es esencial para todo aquel que quiera ser competitivo dentro del mercado, ya que te aporta información sobre cómo alcanzar los objetivos que tienes en mente de una manera planificada. Además, te ayuda a conocer cómo está el mercado, en qué punto se encuentran tus clientes y cuál es tu proyección en el tiempo.
¿Qué más se puede pedir?

Ahora que ya sabemos qué es y para qué sirve el plan de marketing estratégico, sólo debemos seguir unas pautas previas antes de ponerle ponerle rumbo.
¿Empezamos?

 

1. MIRA HACIA ADENTRO

Esta puede parecer una fase obvia pero debes saber en qué punto justo te encuentras para poder poner un punto de partida a tu plan.

Esto implica tener en cuenta tu entorno y situación actual. A partir de aquí, piensa que si todo sigue como hasta ahora, ¿Cuál será tu situación a corto, medio y largo plazo? Esto determinará cómo  quieres evolucionar a lo largo de los 12 meses que te quedan por delante.

 

2. MARCANDO OBJETIVOS: EL PUNTO CLAVE

Esta fase es primordial ya que los objetivos son las metas que queremos alcanzar a lo largo del año. Debes definirlos bien para no desviarte y tener en cuenta los recursos de los que dispones.
Una manera de fijar unos buenos objetivos es utilizar la técnica de los “SMART GOALS”.
¿Qué significa esto? Pues esto mismo:

S: SPECIFIC // ESPECÍFICOS

Los objetivos deben ser claros y concretos.

Ejemplo: Voy a vender un 30% más de mi producto

M: MEASURABLE // MEDIBLE

Para poder cumplir el objetivo tenemos que poder medirlos.

En este caso podríamos calcular cuántos productos debemos vender al mes para finalizar el año con el objetivo cumplido.

A: ACHIEVABLE // ALCANZABLES

Teniendo en cuenta el objetivo marcado, debemos considerar si podemos alcanzarlo. Si involucra a más personas, si disponemos de los tiempos, etc.

Por ejemplo: Si conseguir el 30% más de ventas implica vender 100 productos cada mes, ¿es algo que puedo alcanzar?

R: REALISTIC // REALISTAS

Es importante no dejarse llevar por la magia de la emoción y tener claro si los objetivos que estamos marcando vamos a poder realizarlos con los recursos que disponemos ahora.

Por ejemplo: Con lo que dispongo ahora, ¿puedo generar 100 productos al mes para conseguir un 30% de ventas más?

T: TIME BASED // FIJADO EN EL TIEMPO

Para alcanzar los objetivos debemos marcarlos en el tiempo. Estipular cuánto vamos a tardar en conseguir estas metas.

Si no nos marcamos los tiempos podemos caer en el error de postergar los objetivos y que nunca acaben realizados. Planificar es la base.

 

3. ANÁLISIS DEL ENTORNO

 

EL COMPETIDOR

Esta parte es esencial para empezar nuestro análisis. Debemos saber con qué y con quién estamos jugando. Así que es importante, ante todo, conocer a nuestra competencia para poder discernir qué estamos aportando nosotros de nuevo al mercado o por qué nuestro producto/servicio puede ser más atractivo.

 

EL DAFO

En esta parte debemos definir tanto conceptos externos como internos. Una manera de descifrarlos es a partir del método DAFO (Debilidades, Amenazas, Fortalezas, Oportunidades).

Las Oportunidades y Amenazas tienen relación con la parte externa que afecta a nuestro negocio: mercado, competencia, situación económica, tendencias que afectan al consumo, etc. Y las Fortalezas y Debilidades tienen que ver con la parte más interna: publicidad, comunicación, productos, imagen de marca, clientes, etc.

 

EL CONSUMIDOR

Esta parte es esencial para poder enfocar nuestros productos o servicios. Necesitamos cuestionarnos cuáles son los patrones de comportamiento de nuestros consumidores, analizar de qué manera consumen los productos y cuáles son las tendencias que les afectan.

Es muy útil poder crear un prototipo de cliente ideal, lo que se llama BUYER PERSONA. Es un consumidor ideal imaginario al cuál le atribuímos unas características tanto socio demográficas como de comportamiento. Aunque esto os parezca difícil es tan fácil como remitirnos a cómo pensamos cuándo queremos comprarle un regalo a alguien. Cuando, por ejemplo, queréis comprarle un regalo a un amigo pensáis escaneáis automáticamente a esa persona. Conocéis su situación económica y social y sobretodo conocéis sus gustos y sus debilidades a través de sus comportamientos. Es por eso que cuándo véis algún regalo ideal, os viene a la cabeza la frase: “Esto es muy tú”. ¿Sí o no? Pues en este caso hablamos de lo mismo.

 

EL PRODUCTO O SERVICIO

Esta parte también es importante a la hora de empezar nuestro plan de marketing. La herramienta básica para  fijar los conceptos básicos del producto/servicios son las denominadas 4p’s del Marketing.

Producto: ¿Qué vendemos?

Precio: ¿A qué precio queremos comercializarlo?

Publicidad: ¿De qué manera vas a dar a conocer tu producto o servicio?

Punto de venta: ¿Cuáles son los canales de venta y formas de comercialización que vas a utilizar?

 

Estas son las 4p’s del marketing tradicional, pero con la introducción del mundo digital se abren unas nuevas 4p’s que debemos tener en cuenta:

 

Personalización: Centrarse principalmente en las necesidades y deseos del consumidor. Ahora son más exigentes y demandan productos y servicios enfocados a sus aspiraciones. Se trata de ofrecer una experiencia a nuestros clientes.

Participación: Introducir al cliente dentro del proceso de creación de nuestros productos y servicios. El consumidor es parte activa y quiere sentirse útil aportando a las empresas sus deseos. Es por eso que debemos tener en cuenta herramientas colaborativas para introducir a nuestros clientes dentro de los procesos de creación de la empresa y sus servicios y/o productos.

Peer to peer: Se trata de generar contenidos fácilmente compartibles. El consumidor es desconfiado de entrada. Por eso el boca a boca es nuestro mejor aliado. Por tanto, debemos generar información y contenidos relevantes que se compartan con facilidad, para generar y fortalecer nuestra confianza.

Predicciones modelizadas: Una de las ventajas de internet es que podemos rastrear los comentarios sobre nuestros productos y/o servicios. Es una manera de monitorizar los gustos y comportamientos de ellos y, así, modificar, reinventar o eliminar productos y/o servicios que tengamos en marcha.

 

4. OBJETIVOS

Es el momento de marcar los objetivos específicos que queremos alcanzar tanto a nivel general como de producto, venta, comercialización o publicidad. Recordad que nuestros objetivos deben ser SMART.

A partir de aquí debemos diferenciarlos entre:

Cuantitativos: objetivos de venta de producto, beneficios, rentabilidad, participación en el mercado de la empresa, cobertura de distribución, etc

Cualitativos: notoriedad de marca, imagen de marca, objetivos de calidad, publicidad y promoción, etc.

 

5. ESTRATEGIA

Es el momento de marcar las estrategias o lo que es lo mismo fijar la forma en la que vamos a alcanzar los objetivos. Para eso seguiremos 4 puntos básicos:

  • POLÍTICAS DE PRODUCTO: ¿Qué producto queremos vender?, características, diseño, presentación, etiquetas, ¿a quién va dirigido?, etc
  • POLÍTICAS DE PRECIO: tarifas, condiciones de venta, descuentos, márgenes.
  • POLÍTICAS DE DISTRIBUCIÓN: Canales de distribución, tipos, red de colaboraciones.
  • POLÍTICAS DE PUBLICIDAD Y PROMOCIÓN: Merchandising, promociones, plan de medios, desarrollo de campañas.

 

6. TÁCTICAS

Las tácticas son pequeñas acciones para alcanzar objetivos más rápidos y a corto plazo. La estrategia es un concepto más global y la táctica un elemento más específico. En las tácticas debemos tener en cuenta la planificación de tareas en el tiempo, la organización, quién debe llevar a cabo la táctica, de qué manera, en cuánto tiempo, con qué finalidad, y los recursos humanos, técnicos y económicos con los que contamos para hacerla realidad.

 

7. CONTROL

Es necesario contar con medidas de control preventivas tanto para las estrategias como para las acciones específicas. Por eso es importante valorar qué puede salir mal para poder controlarlo. De lo contrario, si algo se tuerce puede ser demasiado tarde para corregirlo.

 

8. FEEDBACK

En cuánto comencemos a implementar el Plan de Marketing estratégico pueden darse condiciones que nos obliguen a modificarlo. No os preocupéis. El plan de marketing es un documento importante pero no es inflexible; debemos modificarlo según convenga. Esto no implica estar cambiándolo cada dos por tres, sinó tener en cuenta cuándo es importante hacer cambios debido a las circunstancias del momento.

 

9. PLANIFICACIÓN FINANCIERA

Por último, y no menos importante, es necesario planificar los costes de cada una de las estrategias y acciones que vamos a llevar a cabo. Eso nos permitirá planificar los presupuestos y controlar los gastos derivados del plan de marketing estratégico. Es una tarea que debemos hacer con antelación para poder predecir qué partidas presupuestarias podemos asignar a cada parte. Por ejemplo: costes de desarrollo del producto, costes de publicidad y promoción, costes e ingresos de ventas, costes de investigación de mercado, costes logísticos y de distribución, costes de colaboradores específicos, etc.

Como ves, llevar a cabo un plan de marketing no es soplar y hacer botellas, pero con estas pautas que te damos, lo que pretendemos es facilitarte la planificación de tu estrategia.
Para hacértelo más sencillo aún, te hemos preparado una serie de plantillas que puedes descargarte simplemente compartiendo este post en alguna de las redes sociales.
Este es el listado de las 6 plantillas que ponemos a tu disposición:

  1. Objetivos SMART
  2. Tabla análisis competidores
  3. DAFO
  4. Tabla consumidores -BUYERPERSONA-
  5. Cuadro análisis producto
  6. Guía estrategia acciones

 

Y si ves que con todo esto no es suficiente, si necesitas un tutor que te acompañe en el desarrollo de tu propio plan de marketing y además quieres aprender a comunicar correctamente tu marca… Échale un ojo a nuestro curso online de marketing&Comunicación para pequeñas empresas.
Quedan muy poquitas plazas, arrancamos el 21 de enero!

 

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