Pautas energéticas para mentes creativas

Pautas energéticas para mentes creativas

Guest Post de Xènia Barril de Espaixen.

A ver, empecemos por el principio…


¿Cómo cuidas el motor de tu empresa? Es decir… ¿Cómo te cuidas TÚ?

¿Sabes que la alimentación, el reposo y el ejercicio son piezas clave para tener la energía que necesitas?

  • Durante todo el día
  • Para no caer enferma de agotamiento o coger el primer virus que pasa
  • Y sobretodo para tener pensamientos positivos, estar más optimista y pasar a la acción
  • ¿Sabes como comer para tener esta energía repartida durante todo el día, mantenerte en salud y prevenir fuertes dolencias?
  • ¿Sabes que alimentos favorecen la energía mental y la concentración?
  • ¿Sabes como organizarte para comer cada día saludablemente?

Desde que empecé con el craft hace años, mientras me buscaba y buscaba mi verdadera vocación, me di cuenta que las personas inquietas y emprendedoras suelen abrir caminos, traen cambios, crean, comparten, visibilizan, enseñan, transmiten… y muchas veces son ejemplo para el resto de la sociedad.

Por este motivo y porque las personas que emprenden son el motor de su negocio me parece importante transmitirte lo importante que eres tu para ti y lo importante que es que tu cuerpo, tus emociones y tu mente estén en equilibrio, con vitalidad y con salud.

Déjame decirte antes que en esta búsqueda dejé el craft como hobbie personal y después de años de estudio me dedico a la Naturopatía y a ayudar a las mujeres que acuden a mi consulta a recuperar su salud, su peso, su vitalidad, a verse bien y a sentirse fantásticas con ellas mismas.

Veamos…

Cuando has tomado la decisión de ser malabarista en tu vida (me refiero a compaginar trabajo, familia, ocio y otras tantas actividades diarias) eres consciente de que durante un largo período de tiempo quizá tendrás que renunciar a algo. Y yo te propongo que ese algo no sea ni tus sueños ni el motor que los haga realidad.

Que puedas pagar gustosamente el precio que tus sueños valen.

Vas a necesitar trabajar muchas horas, tener energía, vitalidad, optimismo, voluntad, constancia, capacidad de decisión, serenidad… y fuerza para levantarte de nuevo si en algún momento decaes.

Y necesitas saber como no sucumbir al estrés, la ansiedad, la falta de sueño, el cansancio o agotamiento tanto físico como mental, plantar cara a tus miedos, superar los obstáculos… o superar esta racha cuando aparezca.

De hecho, personalmente, creo que una persona emprendedora tiene un fiel compromiso consigo misma y con responsabilizarse de su salud i visibilizar que han aprendido a quererse, a valorarse y eso es sinónimo de cuidarse, mirarse y escucharse.

No quiere decir que no hayan picos de trabajo, o que puedas caerte o perderte… Pero es necesario aprender y saber escuchar tu cuerpo, saber qué necesitas o dónde pedir ayuda.

Quiero darte herramientas para que sientas ese equilibrio del que te hablo, a todos los niveles.
O lo que es lo mismo, herramientas para establecer pautas energéticas para mentes creativas.

Pero déjame contarte antes porque la salud es un conjunto y todo se basa en un círculo. Un círculo que puede ser positivo o negativo.

Cuando sientes estrés, ansiedad, nervios, duermes mal… eres más propensa a comer peor, cuando comes peor tienes digestiones más pesadas, intoxicas tu cuerpo, pierdes energía y vitalidad, te sientes mal contigo, tienes pensamientos más negativos, de hecho puede que te cueste pensar y mucho más tomar decisiones. Esto te crea más estrés, nervios…

Por no hablar de ciertos alimentos que embotan realmente tu mente y alteran tu sistema nervioso, como pueda ser el azúcar u otros excitantes.

¿Me sigues?

Y al contrario. Cuando te sientes feliz, realizada y te sientes bien tiendes a comer más equilibradamente, a no excederte en las cantidades… entonces tus digestiones son mejores, absorbes mejor también los nutrientes y por tanto tienes más energía y vitalidad. Tienes la mente más clara, más memoria y te es más fácil decidir y pasar a la acción. Eres más positiva y más optimista y eso te hace sentir más feliz…

Además todo esto se traslada a otras áreas de tu vida, a tus relaciones, a tu familia…

Y es por ello que puedes trabajar tu salud empezando por cuidar lo que piensas o cuidar lo que comes.

El sistema digestivo está íntimamente ligado a nuestro cerebro. No en vano se le llama segundo cerebro. Tiene más de 100 millones de neuronas interconectadas y están intercambiando información continuamente.

Así que, mucho de lo que sientes se genera en tus sistema digestivo.

Y su buen o mal funcionamiento tendrá mucho que ver en como te sientes, en lo que piensas y en lo que haces o no haces.

Y ahora… dime, ¿Como estás? ¿Como te encuentras? ¿Qué sientes?

Para encontrar el equilibrio, a nivel físico (y ya sabes que esto repercutirá a otros niveles. Ya hemos hablado de que todo está conectado y del círculo positivo y negativo) debes tener en cuenta tres aspectos fundamentales:

  • ejercicio
  • alimentación
  • reposo

 

  1. El primero es para mi el más importante. El ejercicio. Moverte oxigena tu cuerpo, lo desacidifica, genera energía y vitalidad. Equilibra el sistema nervioso, descarga emociones y energía que se estanca en ciertas zonas de tu cuerpo, elimina toxinas, segregas endorfinas que te hacen estar y sentirte más positiva, las llamadas hormonas de la felicidad y tiene muchos otros beneficios a nivel físico y a nivel mental y emocional.
  1. El reposo es imprescindible también para que tu cuerpo descanse, se regenere y empiece un nuevo día con las baterías cargadas. Y para reposar bien tienes que dormir con la digestión hecha y la mente apagada.
  1. Y dónde quiero centrarme y profundizar un poco más es en la alimentación.

 

“Eres lo que comes”

 

Estás hecha de 60 billones de células, cada una con su función específica. Y cada grupo de ellas tiene un tiempo de regeneración distinta. Así que fabricas nuevas células constantemente durante toda tu vida y lo haces a partir de lo que comes.

Y el primer alimento y sin el cual no puedes vivir es el oxígeno. Así que tan importante es la calidad del aire que respiras como de tu respiración.

Poner conciencia, cada día, unos minutos en tu respiración te aporta mayor oxigenación, te devuelve en el aquí y ahora, en tu presente. Armoniza y equilibra tu sistema nervioso, tu actividad mental.

En el pdf que te paso al final del artículo te propongo algunos ejercicios para estar en el presente y para poner conciencia a tu respiración.

Hay una frase que me ayuda a entender la importancia de estar en el presente:

“La melancolía es un exceso de pasado y la ansiedad un exceso de futuro.”

Cuando te centras en el instante presente, todo lo demás desaparece. Solo existes tu, ahora y lo que estés haciendo. Y eso te ayuda a sentirte más ligera, más serena y más feliz.

Usa tu respiración como un ancla a este momento presente. Y recuerda que el oxígeno es tu principal alimento.

El siguiente alimento en orden de importancia es el agua que bebes. Somos agua en un 70% así que es vital que esa agua que ingerimos sea de calidad.

Nuestras células viven en un medio acuático, las secreciones que producimos están compuestas entre otras sustancias de agua, interviene en la regulación de nuestra temperatura, nuestra sangre es básicamente agua. La necesitamos para digerir, la necesitan nuestros riñones…

La mejor agua que puedes encontrar es la de frutas y verduras crudas. Está llena de vitaminas y minerales en forma orgánica y es como mejor lo asimila nuestro organismo.

La comida. El tercer alimento. Qué comes, cómo y cuando lo comes.

Qué comes.

¿Que alimentos eliges para ti? Envasados, pre-cocinados, o ecológicos y frescos?

Hay muchas teorías, muchas escuelas y muchas tendencias y modas, cierto.

¿Cuál es la mejor o la que a ti te va bien?

Te diría que la que hayas elaborado a partir de escuchar lo que te dice tu cuerpo, de observar la calidad de tus pensamientos, ver si vives con energía y vitalidad o arrastrando tus días y tus malestares…

Si tus digestiones son buenas o largas y pesadas. Si tienes sueño después de comer, si vas al baño, si duermes y te levantas descansada…

La enfermedad (e incluso los pequeños malestares que valoramos dentro de la ‘normalidad’) no es más que el lenguaje que tiene tu cuerpo para hablarte y decirte que algo no anda bien. Que no estás atendiendo alguna parte de tu cuerpo o de tus emociones… Es una oportunidad excelente para parar, mirarte de nuevo, revisar qué te está faltando, o sobrando, y actuar en consecuencia.

Cómo comes y cuando, o lo que es lo mismo, como estás cuando comes, es también fundamental en esta ecuación.

Si estás relajada y con atención plena o estás pendiente del teléfono, la televisión o de contestar correos. Si es en la oficina, en el coche entre visita y visita, o si estás enfadada o triste. Compruébalo! Cuando comes enfadada tienes una mala digestión.

He elaborado esta guía para que puedas valorar tu misma como estás y como te sientes y te ofrezco también unas pautas para empezar a poner orden o integrar hábitos saludables si no es que ya lo estás haciendo. Comparto contigo también qué alimentos pueden ayudarte a mejorar tus sistema digestivo, a darte más energía o a nutrir más tu cerebro y tu memoria.

Puedes descargártela aquí.

 

Y me encantará que compartas en los comentarios como te quieres y qué haces tu para cuidarte y mimarte.

Un abrazo!
Xènia

www.espaixen.com