Storytelling para bloggers en apuros

Storytelling para bloggers en apuros

 

Es un secreto a voces: tu blog aún lleva la L de “learner”. Todo el mundo se da cuenta. Ese cartel verde, que brilla indiscreto con luces de neón en tu página de inicio, delata que tus posts los está redactando alguien que no se lleva muy bien con las letras. ¿Por qué? Te preguntas. ¿En qué lo notan? ¿Qué falla? Con las horas que le echo… ¿cómo es que mis textos no los entiende nadie?

Es posible que seas una máquina fabricando tu producto handmade y un crack dentro del sector servicios en el que te mueves, pero, pequeño Padawan… si no llegas a tu público, no llegas a tu lector y si no llegas a tu lector, no llegas a tu cliente, y si no llegas a tu cliente, será mejor que cierres el chiringuito y te dediques a observar la reproducción del escarabajo pelotero.

 

Oh, wait! Que no cunda el pánico.

 

*Es cierto que elegir las palabras para cada momento no es algo baladí, ya que seleccionando un sustantivo y no otro, vamos a conseguir el objetivo deseado… o no.

*La mayoría de las veces importa más el cómo lo dices que qué dices realmente y la capacidad para persuadir y llamar a la acción no es algo sencillo de adquirir.

Afortunadamente, los storytellers hemos venido para salvar al mundo (bueno, quizá no tanto) y estamos precisamente para solventar estos apuros de los emprendedores craft (o no craft) recién llegados a la blogosfera.

Como experta en storytelling me confieso una fiel defensora de guiar y orientar a las personas hacia aquellos especialistas que saben hacer su trabajo y conocen bien el mundo en el que se mueven. Del mismo modo que para arreglar una tubería llamamos a un fontanero, para hacer una casa hablamos con un arquitecto y para operarnos de las muelas buscamos a un cirujano odontólogo… ¿Por qué no acudir a un experto en palabras para redactar nuestros textos?

Si te ves reflejado en este espejo que te presento, es más que posible que haya llegado el momento de que busques al mejor  especialista en storytelling que encuentres ;)

Por cierto, para los que en estos momentos se sientan como un pulpo en un garaje porque ”storytelling” no les suena ni por casualidad… aquí tenéis la wikipedidefinición:

La narración de historias (storytelling, en inglés) es el acto de transmitir relatos valiéndose del uso de palabras y/o imágenes, normalmente utilizando la improvisación y distintos adornos estilísticos. La narración de historias se utiliza cada vez más en el ámbito de la publicidad para aumentar la fidelidad de los clientes. Según Giles Lury esta tendencia del marketing encuentra su eco en la profunda necesidad del ser humano de encontrar entretenimiento. Las historias son ilustrativas, se recuerdan con facilidad y permiten a cualquier empresa crear profundos lazos emocionales con sus clientes.

 

Tu reflejo en el espejo
Siete características del blogger novel

 

1) “Sólo de pensar en que tengo que escribir un post para mañana, me dan picores por todo el cuerpo” —> Amigo, no te gusta escribir. Y tus lectores lo aprecian. El texto está redactado a regañadientes. Si pudieras, presentarías un blog de 140 caracteres, como si fuera un tuit. Acabas fusilando posts de la competencia y, por supuesto, ver que ellos lo hacen mejor, acaba por minar tu autoestima. Fiesta.
¿Qué hacer? —> Escribe en un momento tranquilo del día, mejor por la mañana (el fin de semana quizá). No tener prisa y que el móvil permanezca en silencio, te ayudará.

 

2) “¡Uy, qué idea más buena acabo de tener! Perfecto, esta no se me olvida” —> Y se te olvida. Mi consejo principal es que apuntes to-do. ¡Todo! Si te vas a dormir con una idea rondando la cabeza… a la mañana siguiente no esperes que bajen las musas y te inspiren. Irse a dormir es como un ctrl+z.
¿Qué hacer? —> “Más vale lápiz corto que memoria larga”. No desaproveches las pequeñas ideas que te rondan la cabeza en el momento más insospechado. Anótalas y antes de escribir el post, repásalas. Seguro que es un buen punto de partida.

 

3) “Voy a hablar de un tema super innovador, fijo que nadie lo ha tocado” —> Mmm… en fin… si sabes que la retórica no es tu fuerte… prueba con temática sencilla y contenidos interesantes pero más básicos. Con tanta cocina de autor, se nos está olvidando que la tortilla de patatas de nuestra abuela bien vale un galardón. La esencia de tu texto no tiene porqué ser enrevesada.
¿Qué hacer? —> Procura tratar temas que domines y de los que te sientas a gusto hablando. Es más fácil divagar sobre algo que conozcas. Hazme caso.

 

4) “Si meto mogollón de tecnicismos y palabras en inglés, mi post parecerá más profesional” —> ¡Error! Si las personas que te leen, no te entienden, van a salir despavoridas huyendo de tu blog campo a través hacia otro donde el autor de los textos les explique las cosas de forma inteligible. No seamos tarugos, por añadir anglicismos que vamos oyendo por ahí no vamos a convertirnos en profesionales de la noche a la mañana.
¿Qué hacer? —> Actualmente el lector está sobreinformado. Mejor cuatro conceptos claros y bien explicados que cien hechos un nudo.

 

5) “En cuanto lea un par de artículos y siga dos o tres indicaciones, mis ventas subirán como la espuma” —> Sí, claro, y te vas a montar en el dólar. A escribir, como a casi todo, se aprende practicando. Y además, leyendo. Puede gustarte o no. Si te gusta y tienes interés, lograrás redactar tus propias publicaciones de una forma ágil y productiva. Si no te gusta y prefieres encomendar a un profesional esta tarea, también será un camino válido para lograr tus objetivos. ¿Qué hacer? —> Las Redes Sociales no son la panacea. El camino al éxito puede ser corto pero lo importante es mantenerse. Nadie se convierte en Cervantes escribiendo su primera novela. Escribe y lee mucho, hasta el bote de champú. Utiliza frases simples y cortas.

 

6) “Yo me siento delante del ordenador y ya se me ocurrirá algo” —> Bueno, ejem… No es exactamente así. Todas las palabras tienen un objetivo detrás. ¿Verdad que nadie duda qué meta final tiene un: “¿Quieres casarte conmigo?” ;) Acuérdate de ese ejemplo cuando vayas a poner una palabra y no otra. La combinación de las mismas es la pócima para hacer magia.
¿Qué hacer? —> Si dudas al escribir un titular, escríbelos todos. Pide a alguien que los lea y a ver qué entiende con cada uno. No es lo mismo decir: “Sólo los storytellers saben escribir” que “Los storytellers solo saben escribir” (¿lo pillas?)

 

7) “He leído que es muy bueno meter un call to action al final de cada post, pero no sé lo que es un call to action—> Esto nos ha pasado a todos, no hay que avergonzarse. Preguntar es bueno porque nunca más volverás a tener esa duda. Nadie nace enseñado y lo interesante es aprender y crecer lo máximo posible.
¿Qué hacer? —> Es importante brindar a nuestro lector la posibilidad de participar para crear comunidad. Abrir la puerta y dar las últimas instrucciones para generar más atención y con ella aumentar la posibilidad de conversión. Sitúa el CTA en un lugar muy visible, incluso aumenta el tamaño de letra y dale un color diferente.

 

¿Y tú, te ves reflejado en este espejo del blogger que lleva la L? ¡Cuéntamelo en la zona de comentarios!

 

 

Ponencia Storytelling AlmaxForte #SJME

Por cierto, ¿Sabes que soy una de las ponentes de las SJME?

Ou yeah!
AlmaxForte a su servicio! :))